Para que la familia de la saxofonista María Elena Ríos Ortiz pueda decir que se castigó al responsable de rociarle ácido en la cara y cuerpo hace tres meses y medio, necesitan ver que el empresario y ex diputado local JAVC esté en la cárcel.
A propósito de que la Fiscalía General del Estado informó este lunes una persona con las iniciales P. H. Y. fue detenida en la Colonia 14 de Febrero, en San Andrés Huayapam, por considerarlo autor material de la agresión a la joven saxofonista, Silvia Ríos rechazó las imputaciones de la dependencia.
“Por ahora no puedo dar ninguna declaración porque entorpecería el proceso que la Fiscalía tiene que cumplir, pero la persona que detuvieron no es autor material directamente”, dijo brevemente.
En lo que sí insistió es que “el autor de este hecho atroz se llama JAVC y no descansaré hasta que se haga justicia y ese señor esté en la cárcel”.
Incluso hace diez días la familia envió una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador para que el delito de lesiones, con el que se abrió la carpeta de investigación, sea reclasificado y se evite la impunidad.
En una de sus conferencias matutinas el presidente López Obrador aseguró que esta agresión no quedará impune.
La agresión
Mientras estaba en su casa en Huajuapan de León el pasado 9 de septiembre, a María Elena un hombre le roció ácido que le quemó cara, cuello y extremidades, por lo que requirió hospitalización, pero su atención en Oaxaca fue limitada.
A pesar de que en el Hospital General doctor Aurelio Valdivieso le realizaron al menos tres intervenciones para injertarle piel, la familia de María Elena tuvo que recurrir a la presión mediática para exigir atención especializada.
Eso influyó para que hace casi dos semanas fuera trasladada vía área al Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra.
La hospitalización, consideran familiares, implicará semanas, pero la recuperación de María Elena llevará años, sin embargo su cuerpo “ya no quedará igual”, ya que el personal especializado “sólo le va a hacer lo que esté en sus manos”.
Por encontrarse en un área restringida, María Elena no teme por ahora una nueva agresión, pero su hermana Silvia tiene claro que JAVC, quien enfrenta el escarnio social “es una persona poderosa que si queda libre” pueda cobrar venganza e incluso ella teme por su vida.
