El diputado perredista Alejandro Aparicio Santiago propuso reformar el Artículo 114 de la Constitución local, a fin de acotar la duración de 7 a 4 años del defensor de los derechos humanos del pueblo de Oaxaca y sustituir al actual ombudsman Arturo Peimbert Calvo.
“Debemos acotar el largo periodo que hoy tiene el defensor y despertar de su letargo a la defensoría; deberían de estar a la altura de las nuevas realidades de nuestro estado y sujetar su actuar a la transparencia y la rendición de cuentas”, dijo.
Piden nuevo titular
El diputado manifestó que una vez aprobada la reforma que propone, “la iniciativa incluye que se inicie con el procedimiento para el nombramiento de un nuevo titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO)”.
Aparicio Santiago aseveró que el Estado debe proveer las condiciones más óptimas para que las personas disfruten de sus derechos humanos; “el poder público tiene que hacer todo lo necesario para que sean superadas la desigualdad, la pobreza y la discriminación que laceran a los grupos más vulnerables”.
“En los últimos años de la historia reciente de Oaxaca se han documentado un sin número de casos de violaciones a los derechos humanos por organismos estatales, nacionales e internacionales, públicos y no gubernamentales, que han evidenciado diversas problemáticas en esta materia”.
Expresó que para prevenir los abusos de poder, negligencia o simple desconocimiento de las responsabilidades de los funcionarios públicos federales, estatales y municipales, se creó hace años la figura de las defensorías de los derechos humanos.
Bajo escrutinio
Dijo que la Constitución local establece el procedimiento para designar a quien se denomina presidente de la Defensoría de los Derechos Humanos, figura que por las actividades que desarrolla, consideramos que su desempeño debe estar de manera constante bajo escrutinio público.
“Situación que actualmente no es así, porque por disposición de nuestra Constitución local, el cambio es inamovible por siete años, periodo largo que genera agotamiento, opacidad, merma; el esmero disminuye, la dedicación y sobre todo, se vuelven insensibles ante constantes violaciones a los derechos humanos, cometidos sobre todo por el poder público; prueba de ello son las graves violaciones a los derechos humanos del pueblo inconforme como el caso de Nochitxtlán, por mencionar un suceso de las actividades que suceden en Oaxaca”.
Sostuvo que por esta razón, es necesario sustituir al presidente de la actual Defensoría de los Derechos Humanos, Arturo Peimbert Calvo.
