El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef-México) reportó que despertó el interés de niños y adolescentes oaxaqueños a participar en su entorno social.
La responsable de este proyecto, María Cristina Salazar Acevedo informó que realizaron una serie de talleres y dinámicas en siete escuelas públicas de Oaxaca, que fueron seleccionadas como muestra para probar este modelo de aprendizaje contenido en dos guías: una dirigida a niños de entre 7 y 12 años de edad, y una para adolescente de 12 a 18 años.
En total, se registró la participación de 304 niños y adolescentes oaxaqueños, que estudian en escuelas de Oaxaca de Juárez, Xoxocotlán, San Pedro y San Pablo Ayutla, San Lorenzo Cacaotepec y Teotitlán del Valle.
Afirmó que, al concluir este ejercicio, en todos los grupos identificaron mejoras.
“Llegaron a realizar propuestas para convivir con sus familias, también para proponer cosas en sus escuelas, y sobre todo en estas propuestas, ellas y ellos lo que quieren es que se dé a conocer que tienen derecho a la participación”, dijo, Salazar Acevedo.
“Dijeron también queremos participar en nuestra comunidad y en los medios de comunicación”, añadió.
Reducen discriminación
En la presentación de los resultados de este pilotaje, en las instalaciones del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), los representantes de Unicef-México destacaron que los niños de 7 a 9 años descubrieron, durante esta prueba, que sus opiniones no son tomadas en cuenta dentro de su entorno.
“Después de trabajar y conocer con un poco de mayor profundidad sus derechos, las niñas y los niños en la encuesta final respondieron que efectivamente no se les está tomando en cuenta en sus opiniones”, refirió María Cristina Salazar.
En el caso de los niños de 9 a 12 años, este estudio advirtió que prevalece la cultura de discriminación a determinados sectores.
“La discriminación de hace muchos años para las mujeres, para quienes son pertenecientes a grupos indígenas o para personas con discapacidad; en tan poco tiempo no se logra eliminar completamente (en este ejercicio), pero sí se reduce”, expresó, la especialista de Unicef-México.
Esta última situación, agregó Salazar, se repitió en los jóvenes de 12 a 18 años. Salazar destacó que tras el pilotaje lograron reducir un poco la discriminación.
Las guías de participación elaboradas por Unicef-México se pusieron a prueba en cinco sesiones, al grupo de trabajo se le dividió en dos subgrupos: experimental y de control; el primero contó con el apoyo permanente de adultos capacitados y, el segundo, no.
En todos los casos, aseguró Unicef, logró disminuir las barreras que frenan la participación.
