A cuatro años de su detención, familiares de los profesores de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y activistas sociales, encarcelados en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Puente Grande, Jalisco, exigieron al Estado mexicano su liberación por no estar probada su responsabilidad en el secuestro de los hermanos Álvarez Benfield, imputado por la Procuraduría General de la República.
En conferencia de prensa, donde estuvieron acompañados por la dirección del magisterio oaxaqueño, Argelia Manzano Sosa, hermana de uno de los encarcelados, Leonel Manzano Sosa, dijo que la reciente liberación del profesor Mario Olivera Osorio, vinculado al caso, representa sin duda una primera luz al final del túnel, después de su ilegal detención.
Dicen que son inocentes
Observó que la defensa jurídica de los cuatros presos han probado su inocencia, pero el Estado mexicano no ha permitido su liberación porque no existe justicia pronta e imparcial para los luchadores sociales.
Detalló que algunas diligencias importantes para lograr la excarcelación de los cuatro no se han podido realizar ante los impedimentos puestos por la propia PGR, el juez de la causa o el abogado de los hermanos Álvarez Benfield.
A su vez, Alex Grijalva Altamirano, hijo de Lauro Atilano Grijalva Villalobos y sobrino de Sara Altamirano Ramos, dijo el cierre de instrucción del proceso de uno de los presos, Leonel Manzano Sosa, se ha retrasado y con esto, su oportunidad de salir libre, ante la cancelación de la última prueba de desahogo.
“Lo único que se necesita es que el padre de los hermanos se presente a ampliar su declaración, sin embargo, no se ha presentado”, asentó.
Además, mencionó que en el expediente ha quedado claro la práctica de la tortura en agravio de Manzano Sosa para imputar delitos a los demás detenidos.
En el caso de su padre y su tía, observó que también el proceso no se ha cerrado porque los hermanos Álvarez Benfield no se han presentado para igualmente ampliar su declaración, por su supuesta estadía en el extranjero o sufrir crisis nerviosas, pero sin presentar justificación alguna.
“Por un capricho, nuestros familiares siguen presos”, indicó.
Mientras tanto, Yolanda Barranco Hernández, esposa de Damián Gallardo Martínez, dijo que el Estado mexicano mantiene preso a su cónyuge, a pesar de los informes y resoluciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y otros organismos, por la tortura sufrida.
Mencionó que la aplicación de la tortura quedó probada en el Protocolo de Estambul aplicado por especialistas reconocidos internacionales.
Ante esto, demandó al Estado mexicano la libertad inmediata de los cuatro encarcelados, por no ser responsables del secuestro de los hermanos Álvarez Benfield.
“Le exigimos, no le pedimos, su libertad”, terminó.
Mientras tanto, el secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Eloy López Hernández ofreció el respaldo absoluto del magisterio democrático oaxaqueño y subrayó que se seguirá en la lucha hasta lograr la libertad de los cuatro encarcelados.
