"El Evangelio de hoy nos recuerda lo que Jesús le dijo a sus apóstoles: el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir… Al leerlo luego me acordé de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, donde se está eligiendo a su titular y andamos buscando servidores y hay docenas que buscan el cargo para ser servidos", expresa el obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes.
En la sede del Poder Legislativo, a donde acudió para intercambiar opiniones con un grupo de diputados, entre ellos Ericel Gómez Nucamendi, Ángel Domínguez Escobar, Othón Cuevas Córdova, Luis Alfonso Silva Romo, Inés Leal Peláez, Gloria Sánchez, Hilda Pérez Luis y Leticia Mauro, el hombre de la Iglesia subraya que el que aspire a dirigir a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca debe demostrar con hechos que ama a Oaxaca.
“Que esté dispuesto, inclusive, a dar la vida por la entidad. Para esto se necesita a una persona con un currículum inmaculado, que no esté lleno de prietitos en el arroz porque no vamos a avanzar; ahorita Oaxaca está para que haya un buen presidente de la defensoría”.
No me toca a mí...
Con 47 años de predicar la palabra de Dios y asumir la defensa de campesinos, indígenas y personas necesitadas, comenta que el Evangelio también nos recuerda que cuando la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús para preguntarle quién debía sentarse a la izquierda y quién a la derecha en su reino, le respondió: no me toca a mí concederlo.
“Entonces me acordé de aquellos que anda buscando un lugar privilegiado, pero ahora no hay de piña, estamos en tiempo de austeridad”.
Fuerte, a pesar de sus pasos cansados, cuerpo ajado y la cabellera blanca, el obispo emérito confía en que el Congreso estatal será capaz de elegir a la mejor persona, a la más preparada, a la más comprometida, a la más independiente, “porque luego como que se les olvida todo esto”.
Ataviado con pantalón de mezclilla, guayabera blanca y zapatos negros, además de una pequeña cruz de madera, cuestiona: ¿cuánto crees que gano yo mensualmente? ¿Cuánto crees que me da la Iglesia? Para el mismo responder: 6 mil al mes, y el sobre cerrado se lo entrego a un grupo de monjitas de vida contemplativa que están rezando por nosotros; sin abrir el sobre se lo entrego a ellas. Además sigo predicando en las comunidades, esta es mi opción preferencial por los pobres.
Manifiesta casi con orgullo que desde hace 47 años ha servido a Oaxaca y su fuerte es el indígena, el campesino, el trabajador sin salario.
-La defensoría no debe ser un espacio para políticos…
-No, no. Lo que se requiere es una persona que venga a trabajar por los más desvalidos.
-¿Hay mucho que hacer en materia de derechos humanos en Oaxaca?
-Mucho, sobre todo por los de abajo, los que no tienen para pagar abogado, por ésos debe trabajar la defensoría de derechos humanos estatal.
-Hoy son 42 aspirantes a la defensoría de derechos humanos.
-¡Imagínate! Ojalá cinco de ellos sean servidores ¿verdad? Yo trato de servir, ese es mi lema. Los pobres me evangelizan.
Al término de la reunión el Obispo reconoció en el diputado Gómez Nucamendi a su amigo. “Somos buenos amigos, desde hace tiempo”.
