Este jueves, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, anunció que renunciará a su puesto al frente del partido conservador, esto tras varios escándalos que llevaron a que 50 ministros de su gabinete.
En una declaración en Downing Street, Johnson dijo que “el partido conservador debería tener un nuevo líder y por tanto un nuevo primer ministro”. Nombró varios nuevos miembros a su gabinete y dijo que lo dirigirá “hasta que haya un nuevo líder” y afirmó que esperaba que el cronograma de su salida y la selección de un líder fueran definidos el lunes por un comité de legisladores conservadores.
“Claramente ahora es la voluntad del Partido Conservador parlamentario que debe haber un nuevo líder”, dijo Johnson en declaraciones fuera de Downing Street. “El proceso de elegir a ese nuevo líder debería empezar ahora”.
Dijo que había intentado quedarse en su cargo porque sentía que era su deber y su obligación continuar con la labor que había hecho desde 2019, cuando Johnson lideró al Partido Conservador en una victoria arrasadora en unas elecciones generales con la promesa de que lograr el brexit.
“Quiero decirles cuánto lamento estar renunciando al mejor trabajo del mundo”, dijo Johnson a un grupo que incluía a algunos ayudantes y a su esposa, Carrie, quien llevaba cargada a Romy, la hija de la pareja. “Pero es lo que hay”.
La decisión de Johnson coronó unas vertiginosas 48 horas en la política británica que empezaron la noche del martes con la inesperada renuncia de dos de sus ministros de más alto rango: el ministro de Hacienda, Rishi Sunak, y el secretario de Salud, Sajid Javid. Los siguieron una seguidilla de anuncios de renuncia de otros legisladores y funcionarios a lo largo de todo el miércoles y la mañana del jueves.
La renuncia de Johnson pone abrupto fin a un mandato tumultuoso distinguido por la victoria arrasadora hace tres años y un impulso exitoso de sacar al Reino Unido de la Unión Europea pero que colapsó bajo la carga de una serie incesante de escándalos.
El Comité de 1922, el poderoso cuerpo que representa a los legisladores de segunda fila del Partido Conservador, probablemente emplee las vacaciones de verano para llevar a cabo el proceso de elegir al nuevo líder del partido que se convertirá en primer ministro. A más tardar, buscarán instalar a la persona para cuando sea momento de la conferencia partidaria anual en el otoño.
Entre los posibles candidatos están Sunak y Javid; Lizz Truss, la secretaria de Exteriores; Suella Braverman, procuradora general; y Nadhim Zahawi, quien brevemente reemplazó a Sunak en Hacienda. Hay dos independientes: Jeremy Hunt, el exsecretario de Exteriores que desafió a Johnson en la carrera por el liderazgo del partido en 2019, y Tom Tugendhat, presidente del Comité de Asuntos Exteriores.
No quedaba claro si Johnson logrará mantener el poder hasta el otoño, dada la intensa reacción negativa que hay en su contra en el partido. La oposición acogió su salida pero dijo que era ya muy esperada.
Keir Starmer, líder del Partido Laborista, dijo que eran “buenas noticias para el país que Boris Johnson haya renunciado”, pero añadió: “debió suceder hace mucho”.
Las más recientes dificultades de Johnson surgieron la semana pasada luego de que Chris Pincher, un legislador conservador, se embriagara en un exclusivo club de Londres en donde supuestamente manoseó a dos hombres. Johnson había nombrado a Pincher a una alta posición en el partido en febrero a pesar de que existían quejas previas de comportamiento inapropiado contra Pincher.
Auqnue inicialmente Johnson negó tener conocimiento de las denuncias anteriores, al final reconoció que había sido un error darle un alto cargo a Pincher. A medida que renunciaban al gobierno de Johnson, los miembros del partido conservador denunciaron la falta de integridad del primer ministroy exigieron su dimisión.
*Con información de agencias
