CIUDAD DE MÉXICO.- Hace 5 años, los argentinos, Sole Oviedo y Ariel Mancuso decidieron viajar de Buenos Aires a Alaska y, desde entonces, tienen una vida nómada en compañía de su VW combi. Pero ahora, la pandemia por COVID-19 los obligó a parar en Saltillo.
Hace poco más de un mes cruzaron la frontera de Estados Unidos a México sin problema, pues aunque ya había casos de infección, la gente estaba más tranquila.
Sin embargo, con más de un millón y medio de contagios en el mundo, las fronteras de los países han cerrado y la movilidad se ha limitado.
"Moverse está imposible ya sea de ciudad en ciudad o de país en país. La frontera con Guatemala está cerrada y embarcar la combi a Sudamérica es imposible, irte atravesando varios países también es imposible; no te dejan entrar y en caso de que lo logres, hay que hacer cuarentena en cada lugar.
"La verdad ahora sí nos gustaría regresar a casa, pero la frontera argentina no está recibiendo vuelos, solo algunos de emergencia por repatriación así que creemos que es mejor cumplir la cuarentena acá y cuando todo se calme, continuar el viaje, no queda otra", dijo Mancuso.
La pareja viaja a bordo de una combi modelo 1984 adaptada con un toldo y un pequeño sofá cama, cocina con estufa, fregadero, baño y ducha portátil, además de paneles solares que proveen energía a las luces, ventilador y sistema de sonido .
Por la carretera Panamericana
En su travesía, desde 2015, han recorrido 17 países y más de 100 mil kilómetros, pues improvisan paradas, cambios y destinos sobre la marcha. Lo más lejos que llegaron fue el Círculo Ártico al norte de Fairbanks en el 2019.
El peor obstáculo que han enfrentado es el Tapón de Darién, que separa a Centroamérica de Sudamérica. Este tramo selvático y pantanoso entre Panamá y Colombia no tiene carretera. De hecho, aquí se corta en dos la carretera Panamericana que recorre todo el continente.
Según Mancuso, había un ferry para cruzar vehículos, pero ya no opera. Hoy en día es más complicado pasar, pues el vehículo se debe colocar en un contenedor en un barco de carga.
La pareja dice que a su combi le ha pasado de todo: han tenido que rehacer el motor tres veces y dormir en talleres. Documentan sus aventuras en una página de Facebook llamada persiguiendo al conejo blanco, inspirado en la obra de Alicia en el País de las Maravillas, pues dicen que al igual que este personaje un buen día comprendieron que se les hacía tarde para vivir, no para una cita.
Por ahora, la pareja está aislada en la casa de un amigo en Saltillo y, aunque la situación actual no se ve bien para los viajeros como ellos, no pierden la esperanza de que la vida vuelva a la normalidad y puedan seguir su viaje.
"Tengo fe que, en poco tiempo, se va acomodar todo y que la gente podrá recuperar su vida y nosotros también. Si esto va para largo tendremos que dejar el vehículo en México y ver un avión para repatriarnos a Argentina. Aquí todavía tenemos lugares qué visitar como Zacatecas, Aguascalientes y la Huasteca Potosina", dijo Mancuso
