El Sitibús, proyecto de sistema de autobús de tránsito rápido (BRT) cuya construcción se inició en la administración pasada y que se prevé terminar en tres meses, operará correctamente al menos un año y medio, señala Ricardo López Carrasco, ingeniero en Transporte por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Al principio "la gente va a tratar de acatarse al sistema; pero después se empezará a viciar como ocurre con el transporte público: se saturarán las líneas tanto en las paradas como en el número de unidades, se incrementará la carga vehicular y hará el tránsito más lento". advierte.
“De por sí, la velocidad de marcha en el centro de la ciudad de Oaxaca es por ahí de los 25 kilómetros por hora. Creemos que sí este sistema no mejora, la velocidad de marcha será de 15 kilómetros por hora”.
25 km velocidad de marcha en el centro histórico
15 km sería la velocidad con la operación del Situbús
La Central de Abastos es un el mayor punto de conflicto. La ruta que está trazada ahí podría retrasar los tiempos de operación, lo que va a implicar que los retrasos sean acumulables y con ello los ciclos de cada vehículo.
El especialista opinó que los proyectos BRT –Bus Rapid Transit, en inglés– son buenos cuando se cumplen con las expectativas viales en una ciudad, pero en Oaxaca no se hicieron estudios reales.
Los estudios se refieren a dónde va a circular, de factibilidad en materia de infraestructura vial, aforos vehiculares y peatonales para la colocación de las paradas a partir de estudios de origen destino.
Autobús inadecuado
“Un problema para Oaxaca, si en verdad los vehículos que seleccionaron son óptimos para la operación. Desde mi punto de vista, el tipo de vehículo que seleccionaron no es el adecuado para la ciudad porque los transportes articulados requieren mucho espacio y un carril confinado”.
El carril confinado es exclusivo y no lo pueden utilizar particulares, además resta espacio en la vialidad y por tanto su nivel de servicio.
A esto se suma el trazo que se hizo de la ruta del Sitibus, que en teoría debió considerarse la carga vehicular, los espacios de estacionamiento y la cantidad de negocios que existen, a través de un estudio urbano de concentración de masas, negocios, peatones y usuarios.
“Hay colonias donde hay paradas en las que no hay concentración de pasajeros o tienen que caminar distancias más largas. Invirtiendo carriles de avenidas tan estrechas y creyeron que va a ser funcional porque deshaogaría el transporte pesado; sin embargo, no es así”.
Para el especialista del IPN, el proyecto del Sitibús fue improvisado, porque desde que se etiquetó el recurso hasta que se aplicó pasaron alrededor de seis meses, cuando los estudios y valoraciones toman al menos dos años.
