El obrero, Juan Carlos conocido como el Marra, podría ser condenado a la pena de 80 años de prisión al ser declarado culpable como coautor del homicidio de su primo, Miguel Ángel C.J. y su amigo Luis Efraín G.G. de 26 y 30 años de edad, al no soportar los golpes que le propinó al estar jugando, como lo hacían durante años.
TRAGEDIA EN LA FERIA
La noche del domingo 6 de agosto del 2017, vecinos del barrio del Polvo acudieron a la feria anual a un costado del templo de los Siete Prìncipes.
Fue en la calle de Colón y Santos Degollado donde se encontraron Juan Carlos alias el Marras y su primo Miguel Ángel, pero al encontrarse en estado de ebriedad empezaron a jugar y darse de golpes como lo hacían desde niños.
Honorio y Luis Efraín estaban en el lugar y Miguel Ángel logró golpear al Marras.
“A mi esas mamadas no me gustan y ahorita vas a ver…”, dijo Juan Carlos, al ser superado en los golpes.
“Aguanta wey, así como yo aguanto cuando tú me das de golpes”, dijo Miguel Ángel, según declararon los testigos durante la audiencia de debate.
Juan Carlos tomó su teléfono celular y le habló a Miguel Obet, a quien le dijo: “regresa wey, ya valió madres ésto, traéte esa madre, al referirse a la pistola.
Eran a las 23:40 horas cuando se presentó Obet y con pistola en mano disparó a los pies de Luis Efraín y el segundo disparo fue en el abdomen.
Miguel Ángel corrió, pero fue alcanzado en la calle de Colón, donde un balazo le atravesó el tórax y cayó boca abajo a media calle.
Juan Carlos fue declarado culpable de doble homicidio
El Marra arribó al lugar, donde volteó el cuerpo de su primo y le dio una patada en la cara cuando ya estaba sin vida.
Luis Efraín fue auxiliado y trasladado al hospital de la Cruz Roja, donde dejó de existir minutos después.
Personal paramédico confirmó el deceso de Miguel Ángel y los policías municipales acordonaron la zona para preservar los indicios.
Miguel Obet y Juan Carlos se dieron a la fuga, en tanto personal de la Fiscalìa General del Estado arribò al lugar para realizar las diligencias.
Los atrapan
En las investigaciones los elementos policìacos hallaron a los testigos que comparecieron ante el agente del Ministerio Pùblico y por lo cual se libró la orden de aprehensión en contra de Miguel Obet y Juan Carlos, quedando detenidos y a disposición del juez de control.
El 6 de septiembre del 2017, Juan Carlos fue vinculado a proceso y el lunes iniciò su proceso, por lo cual acudieron a declarar los testigos del caso.
Los testigos narraron la forma en que ocurriò el homicidio y dijeron las expresiones que mencionò el ahora extinto antes de ser atacado a balazos.
El agente del Ministerio Pùblico del área de homicidios de la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto (FEADI) presentó en la audiencia de debate a los testigos, así como los peritos en distintas especialidades y los agentes que realizaron la investigación.
La defensa de Juan Carlos no presentó prueba alguna y realizó el interrogatorio a los testigos, lo cual no le favoreció.
En el fallo de los jueces integrantes del tribunal de enjuiciamiento concluyeron que Juan Carlos es responsable del delito de homicidio calificado.
Piden 80 años de prisión
Tras el fallo de declararlo culpable a Juan Carlos, el agente del Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto (FEADI) solicitó a los jueces imponer la pena de 80 años de prisión a Juan Carlos.
En su argumentación jurídica, el fiscal indicó que la pena por el delito de homicidio calificado va de 30 a 40 años de prisión y en este caso son dos las víctimas, por lo cual pidió la pena máxima de 80 años de prisión.
“Tuvo la oportunidad de no consumar el hecho, pasaron 40 minutos de la discusión y eo tiempo en que llegó la persona con la pistola, por lo cual actúo de una manera perversa”, expresó el agente del Ministerio Público.
Mientras el fiscal daba su argumento, familiares de Juan Carlos soltaron en llanto y una dama decidió salir del lugar.
“Actúo con maldad y porque además eran familiares, eran primos, tenian una convivencia y se conocían”, agregó.
Mencionó que por la zona donde vive, debe entender que debe existir la paz entre las personas.
También pidió a los jueces el pago de la reparación del daño por un monto de 377 mil 450 pesos por cada una de las víctimas, siendo un total de 754 mil 900 pesos, que son 5 mil salarios mínimos vigentes en la fecha en que ocurrió el crimen.
