Con un pase de lista, una guardia de honor y un viva, fue despedido el cuerpo sin vida del Policía Auxiliar, Bancaria, Industrial y Comercial, Miguel Pinacho Cortés, de 40 años de edad, asesinado en días pasados.
El sepelio se realizó en la comunidad de Candelaria Loxicha, Pochutla, donde familiares y amigos exigieron a las autoridades investigue el caso y detengan a los responsables que operan en forma impune en la costa oaxaqueña.
Miguel se encontraba a las 22:30 horas del domingo en la estación de servicio Vainilla, en la comunidad de Santa María Tonameca, en el trabajo que lo consideraba su segundo hogar por ser un trabajo honesto y construir un patrimonio y brindar educación a sus hijos.
A sus compañeros les decía que tenía aspiraciones en la corporación, pero estos fueron cortados por manos asesinas que en su conciencia cargarán la muerte de un hombre honorable que entregó 16 años de existencia para proteger la vida y el patrimonio de muchas y muchos oaxaqueños.
La carretera federal número 200 en Mazunte, Santa María Tonameca, fue testigo mudo de estos hechos, y la patrulla que durante tanto tiempo lo trasladó a sus servicios se convirtió en la unidad que lo llevó a su última morada.
Este martes sus compañeros de la de la región hicieron un homenaje para despedirlo en el panteón municipal del Barrio El Alacrán en Candelaria Loxicha, de donde era originario, ahí hicieron el último pase de lista y le montaron una guardia de honor.
La tierra abrió sus brazos para recibir al héroe de sangre azul y el clamor de todos es detener a los presuntos responsables del delito de homicidio.
Durante la noche del domingo, los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones tardaron más de tres horas para llegar al lugar y realizar las diligencias.
