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"Ya no somos el mismo mundo": Tatiana Bilbao

Foto(s): Cortesía
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Tras décadas de lucha de la comunidad del barrio de Hunters Point, en San Francisco, California, la compañía Pacific Gas & Electric (PG&E) finalmente cerró su contaminante central eléctrica.


Antes enfrentados, la empresa y los vecinos ahora deberán sentarse, tras remediar el terreno, para aterrizar el futuro del sitio.


La activista y urbanista Liz Ogbu y el despacho de arquitectos Envelope A+D lograron establecer una relación con la comunidad y entender el potencial del lugar.


Una experiencia que retomó la proyectista Tatiana Bilbao (Ciudad de México, 1972) para generar un plan maestro para Hunters Point, en 74 mil metros cuadrados.


Con el traslado de la subestación eléctrica a un espacio contiguo, será posible destinar el terreno, ya remediado por PG&E, a un proyecto de usos mixtos, pero principalmente de vivienda asequible, destaca la mexicana en entrevista.


El plan maestro de Hunters Point (2016) gravita en el centro de una exposición que el Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) dedicará a la arquitecta.


Titulada "Tatiana Bilbao Estudio: Architecture from Outside", la muestra permitirá mostrar su filosofía alrededor del tema "Cómo vivimos". Algo imperante es la aceptación de la diversidad. Durante el siglo 20, como sociedad, nos dedicamos a buscar la equidad y la democracia, desafortunadamente no lo hemos conseguido. Eso nos llevó a buscar soluciones que han homogeneizado y estandarizado la forma de vivir, y genera muchas problemáticas", refiere.


Lo ejemplifica con la configuración de la casa, determinada por la ley en México como en muchos otros países: una cocina, un baño, dos recámaras y un mínimo de 43 metros cuadrados. Unas condiciones apenas suficientes para todos, aunque ni siquiera sean alcanzables para una gran mayoría.


"Desafortunadamente, esa casa está perpetuando convencionalismos que se vuelven muy complejos. De entrada, sólo funciona para familias nucleares; para cualquier otra configuración es muy complejo", dice. Tampoco esa vivienda es garantía de una vida digna porque no permite un esquema sustentable.  Pero, ¿Cómo generarlo? La arquitectura puede ofrecer una plataforma, y de eso Bilbao está convencida.



Otras formas de vivir


En la galería del SFMOMA dedicada a la arquitectura se presentarán los diversos proyectos de la mexicana, a través de maquetas, dibujos y fotografías, con la posibilidad de mostrar su investigación y reflexión en torno al espacio doméstico, el cómo se vive hoy.


En tres paredes se desplegará un mural dibujado a mano que muestra una urbe imaginaria donde se intercalan algunos de los proyectos desarrollados por el estudio de Bilbao, fundado en 2004 en la Ciudad de México.


En el espacio central se exhibirán cuatro maquetas a gran escala de cuatro viviendas de diversos tipos. Entre los proyectos figuran la Torre Guatemala (2015) y su propuesta de Vivienda Popular (2013).


"Para mí, la mejor arquitectura es aquella que permite la existencia en el tiempo y el espacio de la mejor manera", define.


Con respecto al proyecto de Hunters Point, la idea inicial, explica, era mostrar el sitio con una maqueta a gran escala, con volúmenes movibles.


El objetivo de presentarla de manera interactiva era abrir al público el diálogo sobre lo que el lugar debe ser a futuro, y no sólo a la activa comunidad de dicho barrio.


Un barrio crucial, dice Bilbao, que enfrenta una gran presión inmobiliaria al ser el último enclave pobre de la ciudad, cuando San Francisco ha devenido en la urbe más cara de los Estados Unidos.


La arquitecta ve una inevitable gentrificación de la zona. Al quitar la industria, el área se ha vuelto más deseable, sobre todo por su ubicación, en la bahía.


Ante ello, Bilbao se pregunta: ¿Cómo dar valor económico no solamente al lugar sino también a la gente para que pueda quedarse y poder disfrutar del nuevo barrio, pues fueron ellos quienes lucharon por décadas para quitar la planta?


También habría que decir que detrás de cada proyecto desarrollado en su estudio hay un proceso de entendimiento sobre cómo abrir posibilidades para el otro.


Y si no es viable lograrlo, prefiere rechazarlo.


Reconoce que algo hay de "esquizofrénico" al mirar la lista de proyectos que han emprendido, como la renovación de la tienda de la diseñadora Stella McCartney, que no se concretó, o un monasterio que proyecta ahora mismo en Alemania.


La muestra 


Originalmente, la exposición de Bilbao en el museo iba abrir en marzo de 2020, y el equipo de la mexicana se fue de avanzada para el montaje, pero quedó a la mitad por la pandemia. Ahora ya hay nueva fecha de apertura, prevista para el 17 de julio. Ya no será posible generar los elementos interactivos de la maqueta central, pero más importante aún, asienta Bilbao: "Ya no somos el mismo mundo".
 
La pandemia, piensa, impactará en la arquitectura, aunque no de forma inmediata. "Pasó lo mismo en la pandemia (de influenza española) de hace 100 años. El modernismo es una respuesta clara y directa ante la insalubridad que existía, y entonces los espacios se volvieron ascéticos, totalmente planos, lisos, funcionales, limpios. Tomó tiempo, hubo guerras primero para generar esas respuestas", expone.
 
A la pandemia, en el caso de Estados Unidos y el SFMOMA, se agrega el movimiento Black Lives Matter. Y en el caso de Bilbao, el 8 de marzo de 2020. Ese día impartió  una conferencia en Oaxaca con arquitectas, programada mucho antes de las protestas por los feminicidios, que se planteó como una profunda reflexión donde ella reconocía estar en el sistema que perpetua la discriminación.
 
Reflexionó sobre los proyectos y espacios de discriminación hechos en su propia oficina. "Me declaré culpable, pero también me comprometí a hacer algo, e iniciamos un trabajo que ha sido muy interesante al analizar todos los proyectos desde la perspectiva de discriminación de género y de la discriminación a minorías. Hemos hecho talleres internos en donde hemos generado reflexiones de cómo, desde el espacio doméstico hasta el más colectivo, estamos embebidos en un espacio discriminatorio".
 
 Eso ha transformado el pensamiento y el cómo su estudio se acerca a los proyectos, algo que desea reflejar en la exposición.


"No veo a la arquitectura cómo un objeto singular que pueda existir en un espacio. Yo veo esa ciudad en la cual la arquitectura viene a complementar ese espacio para producir una plataforma para que podamos vivir", Tatiana Bilbao.


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