GUADALAJARA, Jalisco.- Ante un Auditorio Juan Rulfo lleno, el escritor Mario Vargas Llosa realizó esta tarde la presentación de su más reciente obra, Cinco Esquinas (Alfaguara, 2016), una visita a los sótanos oscuros del poder y la comunicación.
En una conversación con el escritor Juan Gabriel Vásquez, el Nobel peruano charló sobre sus obsesiones juveniles con Faulkner, pero también sobre los personajes que alimentan su libro y las ideas que habitan en él, el periodismo sensacionalista y su relación con los poderosos durante el gobierno de Alberto Fujimori en los 90.
"El periodismo ha sido muy importante en mi vida, yo comencé a ejercerlo desde muy joven y nunca he dejado de serlo, soy un lector voraz de periódicos, las cosas que le ocurren al periodismo me importan mucho y la manera en como cierto periodismo se envileció en la época de Fujimori me afectó muchísimo", dijo Vargas Llosa.
En su relato se refleja el contexto de una sociedad en estado de trance histérico por el azote del terrorismo de Sendero Luminoso, la violencia del movimiento Tupac Amaru, o la ejercida por el ejército y los comandos del propio régimen.
Se aborda también los manejos siniestros del general Vladimiro Montesinos, -un genio de la sombra y el mal lo califica él- mano derecha de Fujimori y ejecutor de la guerra sucia contra opositores y disidentes.
"Siempre me han fascinado, en todas las dictaduras, ese hombre fuerte que opera, que no le conoce el público, es el operador de la violencia, del terror y del horror, que se echa encima todos los grandes crímenes. Todos los dictadores han tenido esos hombres, es el que piensa, el que asesora", explicó.
