Margo Glantz (Ciudad de México, 1930) es una de las narradoras, ensayistas y cronistas más entrañables para la Feria Internacional del Libro de Oaxaca (FILO), cita a la cual antes de la pandemia, acudía casi año con año, en los últimos ocho, para participar en mesas y charlas. Para su edición 40, el encuentro literario surgido en Oaxaca, le ofrecerá un homenaje que ha titulado "¡Azúcar a Margo!", en el marco de sus 90 años.
De un humor inmejorable, vestida de morado, frente a uno de sus libreros y delante de su computadora, la intelectual mexicana responde a las preguntas de esta entrevista con los audífonos puestos y sonriendo de vez en vez.
Ante el cambio de formato que orilló a ferias, encuentros, festivales y conciertos a la virtualidad, la escritora, profesora y periodista, consideró que la FILO está funcionando extraordinariamente bien, ya que está llena de cosas novedosas, como la gran participación de mujeres.
“Se nota inmediatamente una impronta completamente nueva y un empuje extraordinario; han hecho cosas que no se hubieran podido hacer si no hubiera sido virtual; en ese sentido, eso es una suerte poder escuchar las conversaciones de Vivian Gornik con Gabriela Jáuregui y tantas más que no hubiera podido suceder si no hubieran podido venir todas”.
Consideró una pena no poder estar en Oaxaca y no poder comer mole negro, quesillo y tlayudas, o comprarse huipiles, así como abrazar a todos y participar en cosas tan divertidas como siempre ha sido para ella, la FILO: “Me gustaría ver a los amigos directamente, no en pantalla, que es horrible esto”.
Halagada y emocionada
La profesora emérita de la UNAM y autora de: Las genealogías, De la amorosa inclinación a enredarse en los cabellos, El día de tu boda, Síndrome de naufragios, Saña y El rastro, entre otras, se compartió halagada y contenta por el homenaje que le ofrecerá la FILO.
“Me da mucho gusto la caricatura que hizo de mí Magallanes, me encanta que la hayan usado de nuevo como propaganda, como una especie de cartel para homenajear. Me emociona mucho que voy a bailar con la banda y que voy a conversar con Gaby Jáuregui, que es una mujer de gran inteligencia. Estoy muy contenta de que sea ella quien tenga una intervención conmigo”.
“Esta FILO es femenina”, aseguró Glantz
Al hablar de las editoriales y los libros, Glantz hizo un elogio importante y completamente desinteresado para Almadía y para las editoriales independientes, ya que a la primera la conoció, dijo, cuando era una barca leve que apenas y flotaba, que ahora ya ha logrado mucho y que está floreciendo de una manera muy particular, consideró.
“Esta feria es fundamentalmente una feria femenina. Me da mucho gusto porque toda mi vida he peleado por eso y he tenido que atravesar -quizá sin darme cuenta, una serie de situaciones gravísimas en las que la mujer no tenía cabida casi en ningún sitio-. Cuando entré al a la Facultad de Filosofía y Letras no llevaba pantalones” porque las mujeres no usaban pantalones en ese entonces.
“Hoy en día, la mayor parte de las mujeres son profesoras, antes yo era de las pocas profesoras”, recordó la experta en la obra de Sor Juana Inés de la Cruz. Ella comenzó a dar clases en 1959. Desde entonces ha habido cambios verdaderamente importantes para la mujer, como el voto. También recordó que ella votó por primera vez en 1954. “Hemos avanzado enormemente y a mí me ha tocado casi un siglo de revoluciones. Ahora veo que en esta feria se cristaliza la participación de las mujeres de una manera sorprendente y maravillosa”.
No hay que negar la tecnología, sino saber aprovecharla
Sí, ella está de acuerdo con que el ser humano tiene que aprovechar las innovaciones y no negarlas, quizá por ello es que en su cuenta de Twitter (@Margo_Glantz) es una de las más activas que muchos otros escritores.
“Hay que ver y criticar. Hay que ser conscientes y seguir utilizando las redes, porque nos ha dado ventaja sobre otras cosas. Claro, no estoy de acuerdo que haya personas como Mark Zuckerberg, que no permite que se hable del holocasusto y lo niega en su red social o, Donald Trumpo, quien no gobierna si no tuitea”.
Twitter le sirve para recordar que existió el Holocausto, mientras Facebook lo niega
Y es que Margo Glantz no está de acuerdo con que Mark Zuckerberg, que es judío, niegue el holocausto: “Es verdaderamente vergonzoso que se niegue el Holocausto, en cualquier nivel. Cuando retuiteto sobre el Holocausto, también pienso en los niños de Palestina y abomino ese tipo de política que haga que los niños sufran. No se puede negar que murieron seis millones de judíos en los campos de concentración y en las cámaras de gas y tampoco se puede negar lo que está sucediendo en Palestina. Es nefasto que se quiera ocultar, porque eso es un maniqueísmo horrendo. Una no puede negar la historia, por eso Twitter me sirve todo los días”.
Ella tuitea y retuitea, todos los días, la mayor parte de cada uno, alguna información sobre el Auschwitz Memorial. Esto tiene un origen, explica, ya que desde muy niña vivió el problema del Holocasuto porque a su padre lo trataron de linchar los nazis cuando ella tenía 9 años, por lo que le parece importante replantearse este tipo de cosas y aprovechar las redes sociales para seguir contando esa historia.
El rebrote de la Covid y el rebrote del fascismo son igualmente nefastos
Al hablar del tema de la cultura en México, Margo Glantz confesó que no se quiere politizar, pero que sí está absolutamente en contra de quien esté en contra de la cultura: “La cultura siempre tiene intersticios por dónde brotar. Estamos viendo esta virtualidad que ha permitido que la cultura se potencie enormemente. Yo antes tenía una conferencia para 30, 50 y 100 personas, cuando me iba bien tenía hasta 200, ahora me ven dos mil o tres mil personas, así que a pesar de que nos están negando muchas cosas, la cultura encuentra salida siempre”.
Recordó que la cultura fue casi eliminada por el nazismo, así como por la inquisición, con la quema de libros. Ahora esa quema, dijo, se da de otra manera porque las editoriales están sufriendo mucho y es una forma de “quema de libros”. Por eso celebra que haya este tipo de ferias, como la FILO y se mostró entusiasmada de sus participaciones en ellas, ya sea con este homenaje que le ofrecerán, así como su intervención en la Feria Internacional del Libro de Cali.
Al responder de qué se rodea ahora, qué lee, escucha o ve, Margo Glantz confesó que está viendo muchos documentales y series en Netflix: “Me he vuelto adicta a Netflix, estoy viendo una serie muy interesante que es Borgen, que detalla las interioridades de la política danesa. Otro interesante es RBG, el documental sobre la ex jueza Ruth Bader Ginsburg, que fue nominado a dos premios Oscar. En Amazon vi Goliat. Y veo, con regularidad, documentales sobre temas tan vigentes como el feminismo y las luchas raciales.
Un huipil al día
Sí, este año Margo Glantz no vendrá a Oaxaca para comprarse textiles, pero dio a conocer que su hija menor, Renata Schneider, quien tiene un blog y una cuenta, muy activa, en Instagram y Facebook sobre la promoción de los textiles, llamada: Un huipil al día.
“Renata es defensora de los textiles. Los textiles más bellos son los de Oaxaca y Guatemala, por eso considero muy importante la labor del Museo Textil de Oaxaca y la lucha de la Secretaría de Cultura por prohibir las prácticas nefastas de aprovecharse de lo autóctono e indígena para hacer dinero. Es importante que se les ponga un límite”, remató sobre el tema del plagio textil.
La 40 FILO le ofrecerá un homenaje este miércoles 28 de octubre, a las 19:00 horas, vía Facebook Live, en el que la acompañará Gabriela Jáuregui y la Banda Azul de Oaxaca.
¿Cuándo y dónde?
Miércoles 28 de octubre, a las 19:00 horas, vía Facebook Live.
Margo Glantz
“Retuiteo para informar y reiterar , no necesariamente para estar de acuerdo”.
@Margo_Glantz
“El covid atenta contra la cultura”.
@Margo_Glantz
