Pasar al contenido principal

El Lector Furtivo: Canción de amor del cielo y de la tierra

Foto(s): Cortesía
Redacción

Una de las novedades de la última edición del Otoño de la Palabra fue la presentación del libro Canción de amor del cielo y de la tierra, del poeta veracruzano Víctor Toledo formado, en primera instancia, en la rica tradición poética de Córdoba, su ciudad natal.


El también ensayista hace honor a sus raíces istmeñas -que las tiene- participando por segunda ocasión en este Encuentro de escritores y Feria del libro organizado a iniciativa de Manuel Matus Manzo por la asociación Cultural Guidxiyaza y el Ayuntamiento de San Francisco Ixhuatán.


Canción de amor del cielo y de la tierra (Leviatán, 2020), publicado en Buenos Aires, es un poemario dedicado por entero al amor y al erotismo, que junto con la muerte y la locura, forman la triada de temas universales de la creación poética. El erotismo en la poesía, sabemos que nunca se presenta solo, expresa también el conjunto de relaciones cósmicas en el que cada poeta cree, y en el que cada poeta ubica, no solo su experiencia amorosa personal, sino el sentido y propósito de la vida misma. Así, entre las líneas del poemario, la transcendencia, la divinidad y el infinito se hacen presentes.


Este poemario amoroso, pone cara a la fragmentación propia de los tiempos actuales, la llamada por Bauman “sociedad líquida”, donde escasean los referentes. Es claro que para el autor, como ya lo expresara Platón en el Banquete, las hondas raíces del erotismo tienen alcances insondables: “...pero sé que me amaste, me amas y me amarás/ porque el amor verdadero/ nos llega de la eternidad”.


Los 62 poemas contenidos en el libro despliegan una gran cantidad de recursos propios de un poeta reconocido que, sin embargo, no se conforma y nos propone sin empacho, por vía del atrevimiento, la renovación de esquemas poéticos tradicionales como la décima que abre el libro; incluso expresiones que podríamos juzgar como lugares comunes parecieran saltar del cancionero popular para ocupar un lugar feliz en la poesía contemporánea.


El poemario sigue el hilo de la corriente órfica presente desde la antigua religión griega. El poeta se apropia de la figura de Orfeo, así como de su canto y su fracaso constante para obtener la recompensa de recuperar a su Eurídice, ahora mordida por la serpiente del signo de pesos.


Mención aparte merece la erudición del poeta que como académico tiene también una envidiable trayectoria, misma que incluye su formación como filólogo en la lejana Rusia. Las referencias a la cultura griega son ineludibles, pero se articulan con la poesía mística y aún con la poesía popular veracruzana de la que llegan a escucharse ecos muy sonoros. El autor chiapaneco Víctor García, cuyos comentarios acompañaron la presentación del libro, nos invitó a conocer la obra ensayística del poeta diciendo: “Sus ensayos plantean preguntas que sus poemas tratan de resolver y viceversa”.


Ante una audiencia compuesta por habitantes de Ixhuatán y escritores invitados, la voz de Víctor Toledo entonó aquella mañana de sábado su canto de amor.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.