La historia que marcó un parteaguas para la exhibición cinematográfica en Oaxaca surgió de la voluntad y trabajo de la comunidad de Guelatao de Juárez, para crear el Cine Too, cine encantado, la primera sala digital con programación cinematográfica con una vinculación de cine y educación, organizado por la comunidad zapoteca de este municipio. Así como esta sala, son resultado de la organización otras tres salas independientes de cine en el país: Nayar lab, Cine la Mina y El Cine club, las cuales necesitan del apoyo de sus públicos para sobrevivir. ¿Sabías que tú puedes ayudar a rescatar estas salas?
La cineasta y productora Luna Marán invita a apoyar la campaña de donación ¡Ayuda a que las pantallas sigan brillando! Con la cual se busca rescatar a estas cuatro salas independientes de cine en cuatro estados de México. Ella, junto con los fundadores de estas salas, siguen impulsando esta campaña disponible en: https://donadora.org/campanas/pantallas-brillando.
“Queremos que pasada la contingencia, las salas de cine puedan seguir compartiendo cine. Amigos, amigas, amigxs hoy arrancamos la aventura de contactar a todxs los que puedan poner un granito de arena para que 4 salas de cine podamos seguir brillando. Nos quedan solo cinco días para llegar a la meta”.
Es así como los equipos de estas salas de Oaxaca, Nayarit, Quintana Roo y Guanajuato se unen para seguir programando y exhibiendo el cine en el que creen. En el caso de Oaxaca, hay que recordar que en la comunidad de Guelatao, Cine Too es una sala de cine comunitario, que funciona desde hace tres años, en la que la misma comunidad puede escoger la película a proyectarse, de entre más de 900 títulos.
Por amor al cine, en tiempos de pandemia
Los exhibidores de estas salas han manifestado que creen en la potencia social del cine y en su poder como agente educativo: “Cada uno de estos proyectos genera actividades de formación audiovisual, beneficiando a las comunidades locales, incluyendo a niños y jóvenes”.
En conjunto, tan solo en 2019, exhibieron 2,476 funciones, apoyando el cine que queda fuera de la exhibición comercial, del cual más del 30 % fue cine mexicano, y llevándolo a 25,660 espectadores de localidades con poca oferta cultural.
En su campaña explican: “Pensando en nuestro público, en nuestros colaboradores y en sus familias, decidimos parar nuestras actividades desde mediados de marzo, para disminuir el riesgo de contagio masivo de la enfermedad COVID-19. Sin embargo, con esta medida hemos dejado de recibir ingresos para sostener nuestros proyectos, poniendo en riesgo su continuidad”.
El público puede apoyar de varias maneras: a través de sus donaciones, compartiendo esta campaña, y mandando un mensaje de aliento. Como público cinéfilo, ahora toca apoyar estas campañas, para que estas pantallas sigan brillando al máximo y puedan seguir compartiendo cine.
