Muy enamorados, Michael Albertus y Allyson Stewart llegaron al altar del templo de Santo Domingo de Guzmán para jurarse amor eterno con la bendición de Dios y la compañía de Anne y Esteve Albertus, papás del novio; así como Bruce y Karen Stewart, papás de la novia.
También estuvieron presentes familiares y amigos de los desposados, quienes les externaron sus mejores deseos para que su matrimonio esté lleno de bienestar, felicidad y sobre todo, amor.
