Después de un bonito noviazgo y movidos por el amor, Lisa y Chris se presentaron frente al altar del majestuoso templo de Santo Domingo de Guzmán para jurarse amor eterno, teniendo como testigos a Dios, sus padres, padrinos, familiares y amigos.
Al término de la emotiva ceremonia religiosa, los recién casados recibieron los abrazos, felicitaciones y deseos de salud, bienestar y felicidad por parte de sus seres queridos, quienes los acompañaron en la tradicional calenda de bodas y una elegante y hermosa recepción.
¡Viva el amor!
