Algo muy importante en la relación afectiva con nuestros seres queridos es aprovechar un buen momento para contarse historias y anécdotas de cuando se era niño o joven.
Compartir nuestras historias, además de recordarnos momentos felices, nos ayuda a construir nuestro sentido de nosotros mismos y es importante para nuestro desarrollo, identidad, personalidad y autoestima.
¡Feliz inicio de semana!
