TEOTITLÁN DE FLORES MAGÓN, Oax.- A casi dos meses de la tragedia ocurrida el 18 de abril las dos familias de la colonia Arboledas que perdieron su casa en esta localidad por un extraordinario caudal de agua que bajó del cerro debido a una inusual tormenta, están todavía a la espera de la ayuda ofrecida por los gobiernos federal y estatal.
Un día después funcionarios de primer nivel acudieron a la zona de desastre, donde prometieron a los damnificados su reubicación en un lugar seguro y la construcción de su nueva morada.
Además, se comprometieron a entregar becas a las hijas de Roberta García Atanasio, la mujer que fue arrastrada por el agua en el vehículo, donde se guarecía de la fuerte lluvia.
Incluso, ofrecieron al Comité Directivo de la colonia la pavimentación del camino principal y la construcción de un nuevo puente peatonal, pero hasta ahora no han cumplido.
La pavimentación del camino principal a la colonia, otra promesa incumplida. FOTO: Mario Jiménez Leyva
De esta manera, una de las familias que perdieron su vivienda está alojada con sus parientes y, la otra, en una estancia establecida en las celdas de la antigua cárcel municipal.
Doña Juana Flores Martínez, una de las damnificadas, lamentó que los funcionarios de primer nivel solamente hayan acudido a la zona de desastre a “prometer y tomarse fotografías”, para evidenciar una supuesta atención a los damnificados.
“El gobernador Alejandro Murat; Rosario Robles (secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano), el delegado (de esa dependencia), Elpidio Concha Arellano y otros funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano, llegaron hasta acá y nos prometieron todo. Eso no se vale”, asentó.
Explicó que el ofrecimiento de reubicación y construcción de su nueva vivienda solamente quedó en la nivelación de un terreno en la misma colonia.
La reubicación solamente ha quedado en la nivelación del terreno. FOTO: Mario Jiménez
Desamparados
“Vino el gobernador y el mismo se comprometió a que en una semana comenzaba la construcción, que luego iban a mandar el material, pero hasta ahora nada. Lo único ha sido la máquina que llegó a emparejar”, señaló.
Ante esto, subrayó que vive en la casa de su mamá, junto con sus dos hijos, sin embargo, el espacio es reducido para dos familias.
“Vivo con mi mamá, pero no es lo mismo porque se requiere de espacio; mis hijos se acostumbraron a vivir en su casa”, apuntó.
Los niños, los más afectados por quedarse sin casa. FOTO: Mario Jiménez
Destacó que ha preguntado en la Presidencia Municipal sobre su caso y ha recibido respuestas nada halagadoras sobre la ayuda ofrecida.
“Me han dicho que va a tardar un año para que se arreglen las cosas, porque no creo que vayan a regresar los funcionarios”, añadió.
Viven en celdas municipales
Otra de las damnificadas, Doña Natividad García González, dijo que las celdas de la antigua cárcel municipal no ofrecen las condiciones necesarias para vivir con su esposo y sus hijos.
“Se siente feo estar encerrado; ya no puedo estar acá, especialmente por mis hijos. Cuando hace mucho calor, no duermen adentro, se tiran afuera”, refirió.
De este modo, manifestó también su desacuerdo con el incumplimiento de los ofrecimientos de ayuda de los altos funcionarios.
“El terreno para la reubicación ya está, ahora solamente falta el apoyo para levantar la casa, pero no se ve. Vivir aquí es difícil, no es igual que una casa”, agregó.
En una celda de la antigua cárcel municipal, está alojada una de las familias. FOTO: Mario Jiménez
Mencionó que también acudió a la Presidencia Municipal a preguntar sobre la ayuda, pero no encontró una respuesta satisfactoria.
“Me dicen que en cuatro meses; ¿cómo voy a estar acá todo ese tiempo? Necesito mi casa para hacer otra vez algo”, indicó.
La mujer dijo que una casa propia otorgará la estabilidad familiar, fundamentalmente para dejar seguros a sus hijos y salir a trabajar, a fin de recuperar lo perdido.
“Yo salgo a lavar ropa ajena, quiero empezar otra vez porque perdí todo mi patrimonio, se siente feo, se queda uno sin nada; tenía cosas caras, un modular, una plancha, una licuadora y un refrigerador que acababa de comprar”, anotó.
Hubo advertencias, como llamados a misa
TEOTITLÁN DE FLORES MAGÓN, Oax.- A partir de sucesos anteriores, el presidente del Comité Directivo de la colonia, Jerónimo García Pérez advirtió a tiempo a los damnificados que habían levantado sus viviendas en zona de riesgo, pero no le hicieron caso.
“Hace como unos 30 años y en el 2010 cayeron trombas similares; son devastadoras, de 15 a 20 minutos. Entonces, hicimos un recorrido con la autoridad municipal a mediados de enero pasado, alertar a las familias de lo que podía pasar”, asentó.
Incluso, observó que la familia de la mujer fallecida se molestó con ellos por esa advertencia.
“Venimos con tiempo, les dijimos que era necesario que se reubicaran, que era una zona de riesgo, pero mejor se enojaron”, señaló.
En un arroyo pluvial, está asentada la colonia Arboledas. FOTO: Mario Jiménez
Sin embargo, también manifestó su inconformidad por el incumplimiento de los ofrecimientos de los funcionarios de alto nivel, porque los damnificados son de escasos recursos.
“He platicado con gente de la Sedatu (Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano) y me dicen que en junio liberarán los recursos para la construcción de las viviendas; si es así, les va a agarrar el tiempo de aguas”, expuso.
El directivo, criticó igualmente que no hayan atendido su promesa de pavimentación de la calle principal y de construcción de un nuevo puente colgante.
“Eso fue lo que nos dijeron, pero nada; las columnas del puente ya no sirven. Nada más se soldaron para que resista el peso de la madera y las personas. Y eso, es un riesgo”, terminó.
Una cruz, en el lugar donde Doña Roberta García fue hallada tras ser arrastrada por las embravecidas aguas. FOTO: Mario Jiménez
