Pasar al contenido principal

Taniche; muerte, la invitada ocasional

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

TANICHE, EJUTLA DE CRESPO.-Por cada diez nacimientos en este municipio ubicado en el distrito de Ejutla hay sólo dos defunciones. La muerte es para la localidad, integrada por 820 habitantes, una invitada ocasional. Un camino del hogar al panteón alargado por rezos


- Doña Macaria ¿Cuándo es el momento en que una persona puede decir: ¡Ya hice todo que quería, ya puedo descansar en paz!?


- Eso sí yo nunca lo diría. Nunca pensaría en que me recogiera Dios. Eso sí no. Al contrario digo: déjame otro poquito tranquila viva para que yo esté otro cachito de tiempo. Ya estoy vieja pero todavía le pido a Dios vivir muchos años, y ¡aquí estoy!- suelta entre la carcajada que se anuda a las hebras canas desmayadas sobre sus hombros.
- ¿Y qué piensa hacer con esos años que Dios le dé de más?- La mujer aprieta sus ojitos como si quisiera exprimirlos. Afina la vista y se apresura a contestar con esa voz que susurra quietud.


- Pues estar con mi familia otro poquito de tiempo, acompañarlos, cuidarlos, regalarles un consejo. Ojalá que Dios me dé más vida, aunque mi paso ya esté cansado- Macaria tiene 85 años de edad y es una de las habitantes más longevas de Taniche que, como todas las personas que han fallecido aquí, esperan a que el descanso les llegue sin sufrimiento.
A pasito lento la mujer se desplaza hasta su habitación. Se santigua frente al altar. El espacio está colmado de fe: una biblia abierta a la mitad de sus páginas, cuatro niños dios haciendo la señal de la santa cruz. Una fotografía de San Martín Caballero y cuatro figurillas de la virgen de Guadalupe en distintas advocaciones. El frente es coronado por una flama parpadeante dentro de un vaso de cristal.


Además de la relevancia que tiene Taniche por la famosa hacienda en donde nació el insurgente Manuel Sabino Crespo, la localidad toma importancia por ser uno de los diez municipios en donde la muerte se mantiene a distancia. El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en sus estadísticas de 2010 a 2014, indica que Taniche o "monte de tunillos o pitayos", concentró el menor número de defunciones con respecto de otros municipios del estado.


 




Al llegar el 15 de octubre el panteón se viste de fiesta para invitar a los fieles difuntos a convivir por unas horas en el mundo de los vivos

 


Antonio Jesús Barranco, secretario municipal, explica que debido al bajo índice de defunciones la población que predomina es la adulta y adulta mayor. La gente fallece menos en Taniche -asegura- por la calidad de vida, la alimentación saludable, la nula contaminación y la inexistencia del estrés.


De la población, más del 70 por ciento se dedica a la agricultura de autoconsumo la cual realiza sin fertilizantes o agroquímicos. "Aquí la gente se muere de vejez, no de enfermedades", asegura.


Taniche se abre entre calles con fachadas de carrizo y cactus que se estiran bajo un cielo completamente limpio. El tenue aroma de la leña bajo el comal se derrama entre los terrenos bañados en milpas, cultivos de cresta de gallo y borla que anuncian la cercanía de noviembre.


Al centro de la población el templo suelta las campanadas. De la escuela primaria se desprende el bullicio de la población más joven. Las madres de familia pasan entre las rendijas los alimentos del recreo.


Sobre el camino, las gruesas paredes de adobe mantienen de pie la hacienda del insurgente ejuteco. Sobre éstas quedaron empotradas biznagas y tunillos.
Un anciano permanece inmóvil sentado al pie de una capilla con el rostro al sol. Cruza la mirada con la del santo. Apoya las dos manos sobre el mango del bastón en la intimidad de un rezo.


Las horas caen sobre un día de octubre. La fecha llama a la reflexión sobre la vida y la muerte pues, como reza el poema de Pablo Neruda "llega como un zapato sin pie, como un traje sin hombre, llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo, llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta".


 


Los muertos no hacen nada, al que hay que tenerle miedo es al vivo



 


Invitación a los muertos


El motor se detiene frente a la reja negra que resguarda el panteón. La puerta se abre con el crepitar del peso de los años.
Desde el 15 de octubre el lugar se vistió del amarillo de la flor de cempasúchil pues de acuerdo con la creencia de los pobladores de esta manera se hace la invitación a los muertos.


Debido a la escasés de difuntos, una cuarta parte del panteón está vacía. Los demás difuntos yacen salpicados por aquí y por allá, entre tumbas antiguas, cruces de madera, el sonido de abejas entre las ramas de un viejo árbol.


Como marca la tradición, en Taniche el 1 de octubre las mujeres elaboran tamales y los hombres se dedican a la colocación de un arco establecido con carrizo. Por la tarde toda la población acude al panteón a poner sus ofrendas en honor a los fieles difuntos. Cuando caen los primeros minutos del 2 de noviembre la gente comienza la vela para convivir con las ánimas. La fiesta se prolonga hasta que llegan los primeros rayos del sol.


 




En Taniche las personas llegan a vivir arriba de los 80 años y hasta los 105

 


Cuenta la historia que quienes no colocan altar en casa o no visitan a los muertos en el panteón son atormentados con los llantos de aquellos que quedaron olvidados.


Doña Hilaria está terminando de limpiar la tumba de su esposo quien murió hace cuatro años por enfermedad.


- ¿Por qué conservan esta tradición?


- Pues porque nos la dejaron los padres, abuelos y así va, así sigue. Yo, por ejemplo, voy a visitar a mi esposo, mi suegro, mi suegra, mi papá, mi mamá y dos niños. Tengo muchos difuntitos por quién rezar- Una mano va a su frente para limpiar las gotitas de sudor.


-¡Me voy!- se despide la mujer. Hace una pausa breve y dibuja una sonrisa de picardía- No los vaya a asustar el difunto.


- ¡Ayyyy!, no diga usted eso que sí me asusto


- No, no se asuste, los muertos no hacen nada, al que hay que tenerle miedo es al vivo.


Hilaria, recoge sus cubetas, las coloca bajo el brazo y se encamina a dejar el panteón con un paso casi fantasmal.


 




La hacienda de Manuel Sabino Crespo es otra de las particularidades de Taniche

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.