Para la comunidad indígena Ayuuk, conformada por tres mil personas que viven en el municipio mixe de San Pedro y San Pablo Ayutla, es más probable que vuelvan a vivir una agresión a que las autoridades cumplan con su obligación de garantizarles su derecho humano al agua, interrumpido hace dos años y medio por un conflicto con los vecinos de Tamazulápam del Espíritu Santo.
Por la visita que hizo el domingo el presidente de la República, Andrés López Obrador a la zona Mixe, la comunidad y autoridades decidieron colocar una lona por el camino que recorrería la comitiva, antes de llegar a Santo Domingo Tepuxtepec, para evidenciar el incumplimiento de la palabra del gobernador Alejandro Murat de lograr que volvieran a tener agua.
En agosto pasado, durante una visita del Presidente a la zona, la población de Ayutla recurrió a él para exponer una problemática que el 5 de junio de 2017 tuvo su clímax, cuando se desahogaba una inspección ocular en el manantial que desde el 18 de mayo mantenía en su poder Tamazulápam, pero una agresión armada provocó la muerte de Luis Juan Guadalupe, además que cuatro mujeres permanecieron secuestradas entre 24 y 48 horas.
Yasnaya Aguilar Gil, lingüista de Ayutla, estuvo en medio de la balacera y desde el 25 de agosto de 2017 que las válvulas de agua fueron dinamitadas, inició un visible activismo para que se garantice el derecho al vital líquido en esa comunidad, donde también se integró un colectivo de mujeres.
Exponer la situación ante el Presidente de la República hizo que en esa ocasión el gobernador se comprometiera a visitar Ayutla en dos días, pero sólo terminó por exponer la falta de condiciones y así se lo hicieron saber este domingo al Mandatario federal:
"Señor presiente Andrés Manuel López Obrador, bienvenido al territorio de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe, comunidad con 967 días sin agua potable. Murat no cumplió la palabra que empeñó ante usted y ante nosotros. ¿Cuántos días más?", le preguntaban en una lona.
En Santa María Tepantlani, la presidenta de Bienes Comunales de Ayutla, Esther Martínez Altamirano, entregó un escrito a López Obrador y logró un nuevo compromiso del gobernador para solucionar la problemática en un mes, pero ella duda que cumpla.
"Lo veo muy difícil porque cuando vino el Presidente de la República a la zona tuvieron una oportunidad y esa vez el gobernador se vio presionado a hacer el compromiso, pero si por él fuera se olvida del problema", afirmó en entrevista, sin una certeza de que haya posibilidades de que les garanticen el derecho negado al agua.
