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Vicente Guerrero, el patriota suriano

Foto(s): Cortesía
Redacción

El futuro general libertario Vicente Guerrero nació en el seno de una familia de campesinos y arrieros de origen negro, indígena y español, el 10 de agosto de 1783 en Tixtla, en el actual estado de Guerrero. Sus padres fueron Juan Pedro Guerrero y María Guadalupe Saldaña. De niño nunca asistió a la escuela; ya adulto aprendió a leer y escribir.


A mediados de 1811 se incorporó a las filas insurgentes que combatían al invasor español, a invitación de sus paisanos, los hermanos Galeana. Por su valor y arrojo en los combates, el generalísimo Morelos le confió el grado de capitán y por su participación destacada en la toma de Oaxaca, lo ascendió a teniente coronel. Comisionado por Morelos para que combatiera en la zona costera del sur,  participó decididamente en la toma de Puerto Escondido, Santa Cruz de Huatulco y de Acapulco.


Cuando la insurgencia comenzó a declinar, por las sucesivas derrotas y la muerte de Morelos, varios jefes rebeldes aceptaron el indulto ofrecido por el virrey Apodaca. Sólo Guerrero, junto con Juan Álvarez y otros patriotas, combatieron como guerrilleros al ejército realista. Los siguientes años, Guerrero resistió en las montañas como jefe de la única fuerza insurgente. En el año 1820, derrotado Guadalupe Victoria, el único insurgente que sostenía la causa de la Independencia nacional, era Guerrero. Por esa razón, el virrey le envió como emisario de paz a su propio padre y le ofreció el indulto y una recompensa  monetaria. Ha trascendido que su señor padre, don Pedro, abrazado a sus piernas, le pidió llorando que aceptara el ofrecimiento. Guerrero, en vez de contestarle, se dirigió a sus tropas en los siguientes términos: “Compañeros, este anciano es mi padre. Ha venido a ofrecerme recompensas en nombre de los españoles. Yo he respetado siempre a mi padre, pero la patria es primero”.


El 14 de marzo de 1821, en Acatempan, selló con Iturbide la unión de los mexicanos insurgentes y realistas bajo el Plan de Iguala, mediante un abrazo que pasó a la historia como el “Abrazo de Acatempan”.


Bajo la premisa que “La verdadera libertad es vivir sabiendo que nadie está por encima de otro y que no hay título más honroso que el de ciudadano y que éste se aplica por igual al soldado, al trabajador, a los oficiales, al clero, al terrateniente, al campesino, al artesano…” el general recibió la presidencia del país de manos de Guadalupe Victoria el 1° de abril de 1829.


Al rendir juramento como presidente, Guerrero declaró que su gobierno estaría bajo la supervisión del pueblo, que respetaría la soberanía de los estados y que dado lo crítico de la situación, encabezaría un gobierno austero para disponer de crédito que se destinaría al impulso de la educación y al fomento de las empresas agrícolas y fabriles, pues “la administración está obligada a procurar que los beneficios del admirable sistema que adoptamos, se extiendan desde el palacio del rico hasta la morada humilde y pacífica del labrador. Si se logran hacer efectivas las garantías del individuo, si la igualdad ante la ley destruyen los esfuerzos del poder y del oro, si el primer título entre nosotros es el de ciudadano, si las recompensas se otorgan exclusivamente al talento y a la virtud, tenemos República y ella se conservará por el unánime sufragio de un pueblo sólidamente libre y dichoso”.


Durante su breve paso por la presidencia, el general Guerrero se opuso a la venta de Texas a los Estados Unidos, y solicitó al gobierno norteamericano el retiro de su embajador Poissent. El 4 de febrero de 1830, el Congreso lo declaró “imposibilitado para gobernar la República”.


Guerrero continuó la lucha en defensa de la legalidad violada por el Poder Legislativo, pero el 2 de enero de 1831 fue derrotado en Chilpancingo. Se retiró a Acapulco, donde fue invitado a comer por su “amigo” el marino italiano Francisco Picaluga. Al término de la comida, el general fue detenido por soldados que estaban escondidos en el barco.


La embarcación, con su noble prisionero a bordo, se dirigió a Huatulco, en donde fue entregado al capitán Miguel González, quien lo condujo a Oaxaca, donde fue sometido a un consejo de guerra. Fue condenado a la pena de fusilamiento, infamia que se cometió  la mañana del 14 de febrero de 1831, en el atrio del ex Convento de Cuilápam.


EX LIBRIS


El guerrero del alba. La vida de Vicente Guerrero


Prólogo de Anne Staples, Colegio de México (Fragmento)


“(…) Raquel Huerta-Nava logra recrear la  geografía humana y natural de los años de la guerra de Independencia con tanta fidelidad que sin duda recorrió personalmente los caminos del sur del actual estado de Guerrero. Siguió a Vicente por barrancas y cerros, por haciendas y pueblos. Hay una abundante información acerca de batallas y encuentros fortuitos, a tal grado que le parece al lector tener frente a sí los informes de guerra: tantas bajas, tanto material tomado al enemigo, tantos prisioneros, tantas horas para lograr la victoria o aceptar la retirada. El conocimiento de la geografía es preciso, la cronología, hasta donde entiendo, es también la que reconoce la historia. La autora ha hecho una estupenda recreación de la bitácora de guerra de Guerrero.


 (…)  ¿Qué tenemos en este libro sobre el guerrero del alba? Una historia de vida, una cronología cuidadosamente trabajada, una riqueza documental escondida a los ojos del lector. Quedan muchas preguntas, muchos porqués, muchas situaciones que aclarar, algo de frustración por no entender las motivaciones, mucho de admiración por las penalidades que sufrieron los combatientes y mujeres e hijos que les acompañaban”.


 (Raquel Huerta-Nava, El guerrero del alba. La vida de Vicente Guerrero, Grijalbo, México, 2007).


MEMENTO


12 de febrero de 1913: Estados Unidos de América envía barcos de guerra a puertos mexicanos alegando que era una medida precautoria para proteger la vida e intereses de sus nacionales. 


12 de febrero de 1913: El embajador de Estados Unidos de América pide la renuncia del presidente Francisco Madero.


13 de febrero de 1893: Muere Ignacio Manuel Altamirano, novelista y político liberal, defensor de la República durante la Intervención Francesa y el Imperio.


14 de febrero de 1831: Aniversario de la muerte del general Vicente Guerrero.


14 de febrero de 1911: Francisco I. Madero cruza la frontera desde Estados Unidos para ponerse al frente del movimiento revolucionario.


5 de febrero de 1913: El ministro de España en México, Cólogan, se entrevista con el Presidente Madero para solicitarle su renuncia, en nombre del cuerpo diplomático acreditado en el país. El presidente de México rechaza la intromisión.


16 de febrero de 1977: Muere en la Ciudad de México, Carlos Pellicer, poeta y musicólogo tabasqueño.


14 de febrero de 1967: Se suscribe en México el Tratado de Tlatelolco, que prohíbe a los Estados firmantes el uso de la energía nuclear con fines militares.


16 de febrero de 1977: Muere el poeta Carlos Pellicer.


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