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Una gran responsabilidad

Foto(s): Cortesía
Redacción

Con la gran ola contenidos de todo tipo que circulan en las diversas redes sociales, plataformas, etcéteras… defendiendo, criticando, abiertamente atacando a una posición u otra, nuestra expresión común es ¿a quién creerle? Esta pregunta más que dejarnos indiferentes o “desarmados”, debería quizá ponernos a indagar seriamente, ¿Que creer y por qué?


En una perspectiva de una básica investigación, poner en juego el discernimiento, la reflexión sobre todo ese Tsunami de información-desinformación; todo desde luego obedece a quien o quienes realizan estos posicionamientos, ocasionar un impacto positivo o negativo, es un juego de opuestos entre una creencia u otra, entre una ideología y otra, en si un juego de oposiciones  entre quienes quieren una cosa u otra, ese eterno laberinto o serpentina del ego, el poder, el dinero, los colores y visiones variopintas de cómo debe ser el mundo, la vida, las cosas; algunos en la búsqueda del sometimiento por la manipulación y quienes quieren hacer luz en los múltiples temas de las agendas sociales, políticas, financieras, de salud, de empresas, grupos sociales  en defensa del ambiente, la tierra, el agua, los derechos humanos y un largo etcétera.


He aquí que me dispongo y les conmino a ejercitar el músculo del discernimiento, la reflexión para deshacer el nudo gordiano, difícil pero no imposible.


Para ser sujetos con todos nuestros aciertos y desaciertos, creo importante seguir la huella de ¿quién informa, qué informa, para qué informa, cómo lo informa? Y seguramente encontraremos la punta de la madeja. Lo malo de la situación sería dejarnos llevar por una creencia nacida de la creencia de otros, sin nosotros profundizar en lo que consciente o inconscientemente digerimos desde los medios masivos de información-desinformación, porque ya no podemos atribuirles una sola función ya que también están en el juego al servicio de uno u otro bando o de una visión particular que asume una posición.


Hace días escuchaba yo a una “científica”: Mi publicación está desprovista de un posicionamiento político, ya que sólo me dedico a la ciencia, aunque en esta publicación evidenció lo mal que ha actuado fulano o mengano de tal; si no mal recuerdo decía Aristóteles que el ser humano es un ser político por naturaleza; por tanto, todo asunto que refiramos a la cosa pública o la conducción o desempeño de lo social, según creo ya es política.


En suma, finalmente nos toca en lo individual, indagar, profundizar en lo que se dice en el ambiente de nuestro convivir humano y, de todo ello tomar una determinación, todos sabemos que toda decisión tiene un efecto, mismo que asumimos: cada uno decidir estar informados o desinformados, sin duda un arte, sin duda una gran responsabilidad.

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