La manipulación que advierten en una estudiante para que protestara durante la clausura escolar llevó al Comité de Padres de Familia de la Escuela Secundaria Técnica 192 a hacer pública la expulsión de tres profesores, un intendente, un prefecto y una doctora.
“Se la pasaban platicando en el patio o en el consultorio de la doctora, descuidaban a los grupos y había una serie de problemas en la escuela”, explicó Silvia Hernández, presidenta del Comité de padres de esa escuela que se ubica en la Colonia San Isidro, en la agencia de Pueblo Nuevo, en el municipio de Oaxaca de Juárez.
La decisión de su expulsión se tomó en asamblea desde el pasado 16 de junio, pero la expulsión entraría en vigor una vez que concluyera el ciclo escolar 2018-2019, para no entorpecer las clases ni la entrega de documentos.
Casi todo el ciclo con problemas
El problema, explicó la representante de padres y madres de familia, comenzó en octubre de 2018 cuando el director de la escuela, Aldo Edi Santos Santiago, tuvo que ausentarse hasta abril de este año por una incapacidad médica.
En su lugar, como encargado se quedó el subdirector Florentino Martínez Santiago, con quien se comenzaron a suscitar una serie de situaciones laborales a las que no prestaron atención por no ser de su competencia.
Intervinieron cuando constataron que junto con el representante sindical en la escuela, Grabriel Sánchez Meza, “generon una suerte de coto de poder” que empezó a afectar el desarrollo de las clases, “principalmente por ausencias y diferencias entre el profesorado”.
Su intervención propició que durante las vacaciones de fin de año el subdirector le impidiera al comité el acceso a la escuela en horarios extraescolares, “para realizar trabajos de infraestructura” o recoger la basura que no se tiraba al camión recolector.
Esos “pequeños detalles se fueron complicando” y en febrero pasado el comité decidió “no tener ningún trato con el subdirector por la incapacidad para resolver problemas y por toda la situación que se venía arrastrando”.
Se le convocó a una primera asamblea a la que no se presentó y hasta una segunda acudió con otros integrantes de la plantilla laboral, aceptando acatar los señalamientos de padres y madres de familia.
En abril, que se incorporó el director, se identificaron problemas durante su ausencia, como el nombramiento en la coordinación de tecnologías al representante sindical que fungía como maestro de educación física y en su lugar asignan a un prefecto.
Deciden expulsión
La inconfidad fue mayor cuando llega un nuevo intendente con supuestos problemas de alcoholismo, a quien expulsaron de la escuela, pero seis de sus compañeros se solidarizaron y abandonaron a sus grupos.
La asamblea de padres y madres decidió el 16 de junio pasado expulsarlos una vez que concluyera el ciclo escolar y gestionar en el nivel de secundarias técnicas que esos espacios sean ocupados por integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
A ese nivel han recurrido también para pedir que no se realicen actos que perjudique o tome represalias contra el alumnado, puesto que identificaron que una alumna, en compañía de familiares, colocó cartulinas e intentó tomar el micrófono durante la clausura de este miércoles, “pero manipulado por ese personal que expulsamos”.
“No se tiene por qué involucrar al alumnado, que si bien tiene derecho a externar su opinión, debe ser libre y sin ser manipulados”, insistió Silvia Hernández.
