Como parte de la Jornada Nacional de Movilización en Defensa de la Madre Tierra y contra la guerra al EZLN, la Corriente del Pueblo Sol Rojo, el Frente Democrático Popular y la Red Internacional de Indígenas Oaxaqueños, bloquearon ayer los accesos a la sede de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Además, cerraron el tráfico vehicular en el cruce de las calles Reforma y Humboldt, frente a la sede de esa empresa productiva del Estado mexicano.
Mientras tanto, la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni), la Resistencia Civil del Istmo y la Corriente del Pueblo Sol Rojo, cerraron las oficinas de la CFE en Matías Romero, en Santo Domingo Zanatepec, Santo Domingo Tehuantepec, San Juan Guichicovi y Matías Romero.
La portavoz de la Comisión Política de la Corriente del Pueblo Sol Rojo, Yolanda Ruiz Cruz dijo que en la conmemoración de los 528 años de resistencia indígena se podría hacer un recuento de las vejaciones sufridas por los pueblos originarios o enumerar una a una las injusticias cometidas en la actualidad.
“Sin lugar a duda este es un día de lucha, no nos descubrieron, no nos encontraron, nos invadieron, nos continúan saqueando”, señaló.
Expuso que en este momento histórico no debe de pasar desapercibida ninguna resistencia, pues la resistencia en sí es sinónimo de capacidad, de fortaleza y auto control.
“Los pueblos y sus organizaciones somos capaces de resistir y además de encontrar en nuestras formas de resistencia las condiciones que nos hermanan con otras luchas”, señaló.
Por eso, subrayó que los pueblos y las organizaciones defenderán la libre autodeterminación de los pueblos ante cualquier proyecto energético o de impacto y beneficio al capital, así como pugnarán por la renacionalización de la industria eléctrica y de otros sectores, porque que sus intereses son legítimos.
De la misma forma, destacó que defenderán la libertad de expresar sus inconformidades, ante las campañas para acallarlos y desacreditarlos.
“Sobra decir que quien denueste las legítimas luchas que reivindican las demandas históricas del pueblo es un servil esbirro del capital nacional o internacional”, anotó.
Hizo el llamado a generar unidad, a no desmovilizar, a encontrar nuevas formas de lucha de ser necesario, pero sobre todo, a no olvidar que solo organizados y unidos serán capaces de resistir, como lo han demostrado durante más cinco siglos.
“Es momento que las voces del pueblo se conjunten en una gran consigna”, terminó.
