TLACOLULA DE MATAMOROS, Oaxaca.- En los 41 municipios que conforman el distrito de Tlacolula al año egresan cuatro mil estudiantes de planteles del nivel medio superior, pero sólo diez por ciento de ellos ingresa a una institución de educación superior.
La falta de infraestructura educativa y las limitantes económicas se conjugan para que los jóvenes no ejerzan su derecho a la educación pública.
Ese panorama empezará a cambiar a partir del 25 de marzo, cuando en este municipio de los Valles Centrales comience a funcionar la Universidad para el Bienestar Benito Juárez García, una de las cien que iniciará en el país el Gobierno Federal.
Momentáneamente las clases iniciarán en la Escuela Secundaria Técnica Número 48.
Tierras ociosas tendrán un fin
En 3.5 hectáreas de terreno que años atrás sirvieron para la siembra de temporal se edificará una de las once Universidades para el Bienestar de Oaxaca, la entidad que tendrá más planteles de los cien a edificar en el país.
Adquirir el terreno implicó que el ayuntamiento de este municipio pagara 4.2 millones de pesos por un predio localizado a 200 metros de la carretera federal, en el paraje Caballito Blanco, frente a las Cuevas Prehispánicas de Yagul.
El presidente municipal de Tlacolula, Carlos Manuel León Monterrubio, considera que de los 11 municipios que empezará a construir su Universidad con el financiamiento del Gobierno Federal, el de Tlacolula es el más avanzado.
“Tenemos terreno, estudio de mecánica de suelo, el topográfico y uno climatológico que en días recientes vinieron a realizar especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)”, dice con confianza.
Y aclara: “Sólo estamos esperando que nos indiquen la fecha para poner la primera piedra, no estamos ni esperando el recurso porque es mejor que lo administre la Federación”.
Un mal antecedente
En este municipio no es la primera vez que se habla de construir una universidad. El ex regidor de educación, Joel Javier Nicolás, recuerda que desde 2013 empezaron a gestionar la construcción de una intercultural.
La presencia de Fausto Díaz Montes en la dirección de Educación Media Superior durante el sexenio pasado en apariencia permitió un impulso, pero su llegada a la presidencia municipal en 2016 complicó todo.
“Sólo faltó la firma del gobernador para expedir el decreto”, recuerda quien vio cómo Díaz Montes se apropió de un proyecto para el que impulsó la rifa de vehículos que nunca se entregaron.
Lo recaudado terminó en un patronato o asociación de la familia de Díaz Montes, porque no hubo cuentas claras.
“Hasta el 31 de diciembre de 2017 a las 20:00 horas yo pude hablar con el presidente y sólo me dijo que se tenían ocho hectáreas y el compromiso de adquirir otras dos en el paraje El Zapote con un precio pactado de un millón de pesos cada una”, asegura el actual presidente.
En espera de la primera piedra
Como desde 2015 habían iniciado una nueva gestión para otra universidad, esta se retomó una vez que Andrés Manuel López Obrador ganó la presidencia.
Los diputados federales, Azael Santiago Chepi, y el local Noé Doroteo Castillejos, ayudaron en las gestiones. En octubre pasado la delegada de Morena, Nancy Ortiz, les dio la noticia.
Hubo que conseguir al menos una hectárea y media de terreno, pero prefirieron que fueran tres para que el plantel pudiera crecer.
