Decenas de bolsas de basura son depositadas de manera diaria en un predio ubicado en el Centro Histórico de Oaxaca. El lugar, que opera como tiradero a cielo abierto en la esquina que conforma la tercera privada de Murguía y Calzada de la República, amenaza la salud de quienes habitan en la zona.
La denuncias interpuestas por las personas afectadas, ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) y el juzgado cuarto de distrito, han fracasado. En ambos casos determinaron que no procedían a pesar de las pruebas del daño a la salud.
La autoridad municipal, por su parte, sólo ha otorgado trampas para ratón como “solución” a la presencia de fauna nociva por la basura acumulada.
“Es un basurero como tal, desafortunadamente se han hecho oídos sordos del tema”, señaló el presidente del Comité de Vida Vecinal (Convive) de Jalatlaco, Arnel Cruz.
El lugar, denominado zona de transferencia, fue instalado hace 15 años. En su inicio fue planteado como área administrativa y lugar para guardar los carritos recolectores. Con el paso de los años, se colocaron contenedores que con el crecimiento de la generación de basura quedaron rebasados y la basura comenzó a depositarse fuera de éstos.
“El problema se agudiza cuando hay paro o bloquean el tiradero municipal. Esto se sale de control y es un olor, un apeste de gases que genera la basura, los roedores y las moscas verdes y grandes que cada vez que pueden se paran en nuestra comida”, señaló Santiago Albino Sánchez Vázquez, representante de manzana y vecino colindante con el área de transferencia.
El año pasado, el juez cuarto de distrito del décimo tercer circuito, basado en una revisión realizada en 2015 por la Secretaría de Salud que acreditó condiciones salubres en el área, determinó que la denuncia contenida en el expediente 946/2017 era improcedente.
En abril de 2018, los colonos interpusieron un amparo en donde solicitaron la revisiòn del caso y que se tomen en cuenta las pruebas presentadas que señalan las afectaciones a la salud.
“No estamos dispuestos a seguir tolerando un basurero al lado de nuestras viviendas”, indicó Maricarmen Cortés, habitante de la zona quien el pasado lunes por la noche se sumó a la protesta vecinal para impedir que la basura continuara siendo deposita en aquél espacio.
