Las campañas de miedo para evitar que la gente salga a votar, así como el uso electorero de insumos para la prevención de la COVID-19, son dos de los demonios que podrían asomarse en las elecciones 2021, advirtió el analista político Uriel Pérez García.
El exconsejero del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), señaló que los partidos políticos y quienes militan en éstos históricamente han echado mano de viejas prácticas que más que estar encaminadas a ganar la simpatía del electorado, buscan desalentarla para que sea su voto duro el que se imponga en las casillas.
"Fake news"
“Es una hipótesis personal de que se pueda infundir miedo, a final de cuentas la estrategia del miedo en campañas electorales se ha presentado por muchos años, recordemos el asesinato de Colosio y toda la inestabilidad de 1994, cómo llega Zedillo a la presidencia, hasta años más adelante decir que Andrés Manuel López Obrador era un peligro para México a manera de infundir miedo”, destacó.
Este tipo de campañas podría darse desde la difusión de noticias falsas, exacerbar o sacar de contexto alguna nota periodística o la publicación en redes sociales de fotografías con concentración de gente haciendo pensar que es riesgoso salir a votar debido a la posibilidad de contagio.
“Seguramente no faltarán los partidos que de pronto difundan fotografías con concentración de gente en casillas diciendo que lo anterior representa un riesgo y pidiendo que la gente no se haga presente a fin de inhibir el voto, que la gente tenga miedo a salir y contagiarse de COVID-19, esto con la finalidad de que sea su estructura, su voto duro el que garantice el triunfo”, señaló.
La investigación “El miedo y la ira como estrategia de campañas electorales” realizado por Andrés Valdez Zepeda, destaca que “la construcción y el ejercicio del poder político se sustenta en parte, con base en la movilización de las emociones y sentimientos del ser humano. Ya no se apela a la razón sino al sentimiento y las emociones de la gente. En esta estratagema, el miedo como verdugo de la creatividad y la libertad social, se han instituido como instrumento paradigmático de la política”.
Y añade: “Apelar al miedo y la ir de los votantes es una estrategia sumamente rentable desde la perspectiva electoral, ya que bien gestionadas este tipo de campañas tienen un efecto sumamente persuasivo en la conducta del elector”.
Por otro lado, Pérez García agregó que el tema de la pandemia ha cambiado los productos utilitarios que se dan en las campañas, ahora en lugar de gorras y cubetas están dando cubrebocas, gel antimaterial, sanitizaciones de negocios, incluso pruebas rápidas de detección de COVID-19.
