La Sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se congratuló con la armonización de la reforma educativa aprobada por el Congreso del Estado, pero reconoció que su aplicación podría durar hasta 10 años por la oposición de la Sección 22.
“Eso, si no se modifica (la legislación) en el siguiente sexenio”, afirmó el secretario general de la gremial, Joaquín Echeverría Lara.
El dirigente sostuvo que la reforma educativa permitirá a las escuelas y a los alumnos estar a la par de las instituciones de todo el país.
Además, observó que los centros escolares podrán ser incorporados a los programas de escuelas de tiempo completo y de excelencia, para acceder así a recursos financieros extraordinarios en beneficios de las propias instituciones y estudiantes.
“Sin duda, los beneficiados serán los niños y los jóvenes”, asentó.
No obstante, admitió que la aplicación de la reforma educativa tendrá seguramente un “proceso lento” por la resistencia de la Sección 22.
“Siendo pesimistas, puede ser que se aplique en un plazo de cinco a 10 años y si es rápido, puede ser en tres años”, asentó.
Aparte de esto, subrayó que la reforma educativa, por ser una legislación sexenal del gobierno de Enrique Peña Nieto, podría ser modificada en el 2018 si asume la administración federal un presidente de un partido distinto al PRI.
“Eso lo tengo claro, pueden pasar muchas cosas”, remarcó.
Echeverría Lara dijo que si se llega a modificar la legislación, todos los actores de la educación están llamados a participar “y hacer lo mejor para México”, pero siempre pugnando por una escuela pública, una escuela de calidad y respetando los derechos de los trabajadores.
“Estos tres elementos son fundamentales”, terminó.
