Después de cinco años y ocho meses, el profesor de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Lauro Atilano Grijalva Villalobos y los activistas sociales Leonel Manzano Sosa, Sara Altamirano Ramos y Damián Gallardo Martínez, salieron libres ayer en la madrugada del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) de Puente Grande, Jalisco.
“Hoy fue el gran día que vimos, la luz y salimos de las tinieblas del duro proceso carcelario para nuestros camaradas”, escribió en un comunicado Carmen Sánchez Parada, esposa de Manzano Sosa.
Los cuatro, junto con el también profesor de la Sección 22 del SNTE y activista social, Mario Olivera Osorio –liberado en abril del año pasado–, fueron detenidos el 17 de mayo del 2013 por fuerzas federales en esta ciudad, por supuestamente participar en el secuestro de los hermanos Álvarez Benfield.
Desde su captura, tanto por el magisterio oaxaqueño y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), los reivindicaron como presos políticos y reclamaron su libertad, por su participación en protestas en contra de la reforma educativa.
La mujer expuso que las familias, la CNTE y organizaciones civiles libraron una “cruenta batalla por su libertad” entre desvelos, coraje, impotencia y rabia.
Pero eso sí –asentó–, con “mucho temple y fuerza de voluntad para volverse a parar del piso y mirar de frente para estar a la altura de las necesidades y circunstancias”.
Destacó que la lucha por la libertad nunca perdió el objetivo trazado por el ejemplo de los cuatro presos.
“Hoy es digno de celebrar esta ansiada libertad. Gracias a ellos que nos dieron claridad, no decaímos y seguimos luchando”, asentó.
Subrayó que la liberación de los cuatro presos escribe una página más en la historia de México, porque sus detenciones respondieron a las reformas estructurales, especialmente la educativa, impulsadas por el ex presidente Enrique Peña Nieto,
“Fueron el terrible cáncer que invadió nuestra nación y que llevó y condenó a nuestros compañeros a prisión”, señaló.
Salen, por desistimiento del MP
En entrevista vía telefónica, Sánchez Parada explicó que los cuatro presos pudieron salir del Cefereso de Puente Grande, por el desistimiento de la acción penal presentado por el Ministerio Público Federal, por no existir elementos suficientes para mantener la acusación sobre el delito imputado.
“En ningún momento, pudieron probar que eran secuestradores, porque fueron detenidos, encarcelados y sometidos a proceso judicial con un delito fabricado”, indicó.
De esta manera, destacó que la lucha por quitar el estigma de esa acusación falsa en su contra ha sido todavía más difícil.
“Los veían como delincuentes, pero no son ningunos secuestradores, sino profesores y luchadores sociales”, remarcó.
Resaltó que los ahora ex presos valorarán presentar una demanda penal en contra del ex presidente Enrique Peña Nieto y sus captores, por su detención y procesamiento pena de manera ilegal.
“Se analizará la ruta a seguir, ahora lo importante es que descansen y tengan la atención médica adecuada, porque sufrieron mucho durante su reclusión”, acotó.
Sánchez Parada dijo que el profesor y los activistas, junto con sus familias, se trasladaron por la mañana de Tonalá, Jalisco, donde se encuentra el penal federal, a la Ciudad de México, para posteriormente dirigirse a Oaxaca.
Compromiso de AMLO
Como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador se comprometió en agosto pasado ante la CNTE, a liberar a los presos políticos durante el primer foro de la consulta para un Acuerdo Nacional por una Educación con Equidad y Calidad, celebrado en Chiapas.
Son miembros del FAC-MEO
Junto a Lauro Atilano Grijalva, Sara Altamirano Ramos, Leonel Manzano Sosa, fue detenido el también profesor de la Sección 22 del SNTE, Mario Olivera Osorio.
Aunque en abril del año pasado, quedó en libertad por no existir pruebas fehacientes de su participación en los hechos.
Los cuatro son miembros del Frente Amplio de Comunidades Marginadas del Estado de Oaxaca (FAC-MEO).
El arresto de los profesores y activistas sociales se dio un año y cinco meses después del asesinato del fundador del FAC-MEO, el ex secretario de la Sección 22 del SNTE, Rafael Rodríguez Enríquez, sucedido en diciembre del 2011 en esta ciudad.
Cuando fue detenida, Altamirano Ramos era candidata de la coalición “Unidos por el Desarrollo”, integrada por el PAN, PRD y PT, a la Presidencia Municipal de Jalapa del Marqués
