Oaxaca.- “La reforma educativa debe llevarse a cabo; es fundamental. Sin embargo, en ella deben participar de manera corresponsable las autoridades, los profesores, los padres de familia, los investigadores y hasta los propios estudiantes; no puede imponerse de manera punitiva porque entonces la crisis social y política que viven estados como Oaxaca y Chiapas se agudizarán”, advierte el académico e investigador universitario Carlos Sorroza Polo.
El ex director del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (IISUABJO), señala que hasta ahora la reforma labora que trata de imponer el gobierno federal ha tenido mayor implicación en la situación laboral de los trabajadores, pero no en los aspectos importantes de lo que verdaderamente es una reforma educativa, en ese sentido viene trunca.
“Ante esto, obviamente, el magisterio ha respondido de manera radical en contra de la reforma; entonces lo primero que se debe hacer es reorientar la misma, por un lado; y por el otro, involucrar a los profesores, padres de familia, estudiantes e investigadores en un nuevo proyecto, como lo recomiendan la Unesco y hasta el Banco Mundial; hay que precisar que esta reforma no empezó así, sino de manera cupular”.
Subraya que ahora se ha llegado a un punto de conflicto y movilización, que hacen imperativo que las autoridades busquen una negociación con los profesores y la población que participa en las protestas. “La situación está prácticamente desbordada, en Oaxaca ya se empieza a hablar de otro 2006, y en Chiapas están al mismo tono, en consecuencia la sociedad requiere que el gobierno tome cartas en el asunto y no siga obsecado con el tipo de medidas punitivas que está tomando en términos de despidos, descuentos, etcétera”.
Afirma que debe haber una negociación en la que cada parte realmente ceda algo, no puede ser que una de las partes se vaya con todo y la otra sin nada. “Debe haber una negociación donde cada quien debe saber ceder, aceptar lo que ha hecho el otro; hay que aceptar los errores y los aciertos de cada una de las etapas que hemos vivido con esta reforma, como la descentralización, la recentralización, analizar qué nos ha dejado de bueno y de malo cada una de ellas, porque cada una tuvo elementos positivos, pero también muy negativos”.
El Doctor en Economía sostiene que hay que enderezar totalmente esto que dicen es una reforma educativa “Creo que los maestros podrían ceder, por ejemplo, presentando el primer examen que no tiene implicaciones laborales y a partir de ahí empezar redefinir la reforma educativa, incorporándose al diseño y ejecución de la política educativa”.
“El gobierno debe aprender que él sólo no puede hacer las cosas, debe incorporar a la base magisterial y a la comunidad educativa; es necesario darle una vuelta a todo esto y empezar de nuevo prácticamente”.
-¿Pero es necesaria una reforma educativa?
-Claro, por supuesto que es necesaria una reforma educativa, pero bien hecha.
Expresa que ha habido grandes fallas en materia educativa en el país, porque todo se ha querido hacer en un sexenio. “Cada sexenio cada presidente quiere hacer su reforma, sus cambios educativos y al final de cuentas no les sale, y el que viene empieza de nuevo de cero, no hay una visión a largo plazo porque las prisas sexenales nos llevan únicamente a escenarios como los que vivimos actualmente”.
“Entonces sí hay que retomar las cosas, comenzar de nuevo y, por supuesto que se requiere una reforma educativa, así como evaluar a los maestros, no se puede omitir este punto, pero hay muchas modalidades de evaluación y distintas formas de hacerlo, la que propuso Enrique Peña Nieto no es la única manera de hacerlo, así que hay que seleccionar la mejor forma de evaluación y hacerla y aplicarla, tampoco hacerla a un lado”.
Puntualiza que es fundamental dar a la educación calidad y equidad. “¿Cómo hacerlo? Pues esto es lo que deben definir de manera concertada y corresponsable autoridades, profesores, padres de familia, estudiantes e investigadores, no se puede excluir a nadie, eso es lo que parece que no entendemos en México, donde la autoridad quiere dictaminar todo desde el centro y esto ya no funciona”.
