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Productores de cebada en Oaxaca descapitalizados ante Heineken

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

NOCHIXTLÁN, Oaxaca.- Productores de cebada maltera pactaron con la empresa Heineken México, vender el grano que será el principal insumo de la cerveza, pero su capacidad es limitada.


La falta de maquinaria, sistema de riego y financiamiento, reduce a 20 hectáreas la superficie sembrada en el ciclo otoño-invierno que recién finaliza.


“El problema es que no tenemos maquinaria que facilite el transporte del grano cosechado a una bodega; ni siquiera tenemos una, cada quien almacena el grano como puede y si le es posible lo limpia”, reconoce Jesús Jiménez Velasco.


Él, es uno de los cuatro productores que en el ciclo-otoño invierno destinó ocho hectáreas de un total de 20 que en este valle se sembraron con cebada maltera.


La lluvia de ayer le impidió a Jesús que la cosechadora que pagó en mil 100 pesos por hectárea, incluyendo la mano de obra, terminara de levantar el grano que bajo una galera, con paredes de forraje y plásticos, trata de proteger de la humedad.


Quince años de sembrar cebada


Su padre, Jorge Jiménez Viazcan, recuerda que este es el primer año que volvieron a sembrar cebada. Antes lo hacían, pero ni bien la cosechaban, “la echábamos al trailer” que la llevaba a las cerveceras.


Ahora, “hay que amontonarla y estarla cuidando”, principalmente de la humedad. “La almacenaríamos en la bodega de mi casa, pero tengo maíz”, explica.


Desde 1964, Jorge siembra el campo y ahora se encarga de las 40 hectáreas que entre 11 hermanos poseen.


La cebada se sembraba hace 15 años. “Antes era una impulsora (Agrícola IASA) la que se encargaba de surtir a las cerveceras”.


Cada empresa cervecera creó su propia empresa que busca áreas de siembra y Heineken México encontró en el Valle de Nochixtlán el único punto donde se siembra este tipo de grano fino, en medio de una situación de crisis que se agrava por la falta de incentivos del gobierno, incluyendo la asesoría técnica.


Jesús Jiménez tiene claro que para cosechar una hectárea con cebada se requieren 15 mil 750 pesos, inversión mínima para asegurar un rendimiento de cinco hectáreas.


Los carrerearon las lluvias


De las 10 hectáreas que Jorge y Jesús decidieron sembrar con cebada, sólo alcanzaron a hacerlo en ocho; el tiempo les ganó y el proceso iniciaba a mediados de febrero.


El factor tiempo los ha carrereado; si bien las lluvias se atrasaron, ya empiezan y se incrementa el grado de humedad del grano.


Trabajar a destiempo le hizo provocar que “la planta se adelante" y podría repercutir en el rendimiento. “La calidad del grano es buena y espera alcanzar una bonificación de 50 centavos por kilo”, pues el precio fijado es de 4.80 pesos.


Para ello, a su cosecha Heineken le hará un análisis previo, antes de recibir el grano en sus bodegas de almacenamiento.


“Analizan porcentaje de impurezas, humedad, variedades de otros granos y si no se rebasan esos límites, se pueden alcanzar bonificaciones” de una cosecha sustentada con sistema de riego.


Sin compradores, dejaron de sembrar


La falta de comercialización ha “matado” la producción de cebada en la Mixteca, donde los productores carecen de recursos para adquirir la semilla que vende Heineken y costear los gastos.


“No tenemos remolques con tolvas, cribadoras, bazucas”, parte de la maquinaria que disminuiría los costos de producción, pues ahora deben pagar por cada servicio.


Aún así, Jesús y su padre Jorge planean destinar 20 hectáreas a la siembra de cebada en el ciclo primavera-invierno. A más tardar, la siembra la harán en julio.


Para dos hombres que viven del campo, no hacerlo sería desaprovechar una oportunidad que “nos agarra desequipados”.

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