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“¡Presidente, presidente, estamos con usted!”

Foto(s): Cortesía
Luis Ignacio Velásquez

Ejutla de Crespo.- “Andrés Manuel soy un amigo que estuvo en Coatzacoalcos, te escribí estos versos, si quieres te relato, son para ti, de todo lo que haces”, grita don José Ventura Juárez en la ventanilla de la camioneta que traslada al presidente del país.


Sus manos rugosas se aferran a la puerta del vehículo, mientras intenta recordar alguna rima de las que lleva escritas en una pequeña libreta escolar de color azul marino.


Como esta que dice:


"Esa mala corrupción se apartó de la verdad en todita la nación. Es fétida enfermedad, hay muchísima traición por causa de la maldad".


El hombre de avanzada edad entorna los ojos e intenta forzar su mente para rememorar las palabras plasmadas en aquella pequeña libreta, pero todo es inútil.



“Toma mí libreta Manuel Andrés, son para ti”.


El Presidente entonces pasa con afecto su mano derecha sobre el brazo de su interlocutor para pedir que Dios lo cuide y solicitar al anciano que guarde la libreta en su corazón.


-¿Con quién te la mando? ¿Con Nancy? ¿Con Cortés? Insiste el versificador.


-No, no, con María Luisa para que la copies.


Sin embargo, el hombre entrega la libreta al Presidente y le pide que la guarde él. “Licenciado, licenciado, te la doy de una vez”.


-¡Dámela pues!


López Obrador recibe el cuaderno y desprende las tres primeras hojas donde vienen los versos, en letra entre manuscrita y de molde, grande y bien delineadas.



-“¡Deja ahí la libreta, deja ahí la libreta!”.


-No, no. Te la voy a dar. Jajajaja.


-Soy tu amigo.


La camioneta avanza para el evento en Barranca Larga y cuando con pies cansados don José regresa por donde vino en compañía de las autoridades municipales de San Nicolás Miahuatlán, ríe para sí mismo. “Ya me acorde de un pedacito”, que va así:


"Señores, ténganlo muy bien presente.Vamos a rendirle honores a Obrador, el Presidente".


Los jóvenes


En el retén instalado por la policía estatal en el acceso a Barranca Larga, un tumulto rodea al presidente López Obrador, que decide bajar de la camioneta, como lo ha hecho a lo largo del trayecto del aeropuerto hasta este lugar, para tomarse fotografías, recibir peticiones y, hasta llevarse los versos de don José.


Sobre la carretera los gritos de los muchachos afiliados a la organización Impulsso Asociación Civil, que encabeza el ex diputado federal priista Oscar Valencia, irrumpen con fuerza.



“¡Obrador, Obrador, Obrador”.


-¿Puedo tomarle una foto? Pregunta un muchacho.


-Señor Presidente, todos queremos pasar con usted, por favor haga tiempo.


Expresa una joven más entre la multitud que se arremolina.


-No me puede dar una tarjeta, señor presidente. Solicita un joven.


-¡Una fotoooo. Una fotoooooo!


En tanto, el ex legislador Oscar Valencia con el apoyo de su equipo de seguridad se abre paso para llegar hasta el presidente López Obrador.



“¡Presidente, presidente, estamos con usted!”.


El encuentro es fugaz y eso provoca que el compacto grupo busque otro acercamiento con el titular del Poder Ejecutivo federal.


“Hay que seguirlo, hay que seguirlo; ayuden, ayuden. Dile al chino que abra paso, que abra paso el Chino”.


Pronto el gobernador Alejandro Murat Hinojosa se suma al presidente y las órdenes cambian para redirigir las consignas.


“¡Gobernador, gobernador! ¡Viva Alejandro Murat!”.


“Dile al güero que dirija la porra al gobernador”, precisa el priista.


Obediente el aludido, grita con fuerza: “¡A la bio, a la bao, a la bim bom ba, Alejandro, Alejandro, Alejandro. Ra ra ra, ra ra ra. Arriba Impulsso, arriba impulsoo!”.


El herido


Un hombre con secuelas del atentando que le costó la vida al candidato de Morena a diputado local por Ejutla, Emigdio López Avendaño, en pleno proceso electoral, aprovecha la ocasión para exponer su tragedia.


-Yo todavía tengo balazos que no me han sacado del cuerpo.


-Ve a ver a Nancy


-Ya fui tres veces y me conoce bien, pero no me ha hecho caso.


-No te ha hecho caso… Te vamos a ayudar.


-Yo quiero una audiencia.


-Sí, pero primero que lo resuelvan.


Mientras las autoridades municipales de San Pablo Guilá, acusan al municipio de Matatlán de no entregarles los recursos que les corresponden



-No hemos recibido ni un peso, ya le entregamos el oficio…


-Vean aquí a Nancy, ella es nuestra coordinadora, por favor. Vamos a ayudarlos pero necesito que vean a Nancy…


Con desconfianza los solicitantes le piden al Presidente que les permita videograbar la instrucción.


Así el presidente dirige el rostro al teléfono celular que se le coloca enfrente y expresa: Nancy por favor apoya a los compañeros de San Pablo Guilá, atiéndeles para que les hagan justicia, que el presupuesto también les llegue a ellos.


Pero ya es tiempo de llegar al evento, de tal manera que aborda la camioneta que se dirige al punto de la reunión y hasta ahí lo sigue don José, con paso cansino, para entregarle sus versos.

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