Pasar al contenido principal

Por reforma hacendaria y magisterio cierra "Lobo Azul"

Foto(s): Cortesía
Redacción

Oaxaca.- Tras cinco años de ofrecer sus servicios, el café "El lobo Azul", ubicado a unos pasos del edificio de la Sección 22 del SNTE, en el Centro Histórico de Oaxaca, ha cerrado sus puertas. El propietario señala que el movimiento magisterial, más la reforma hacendaria, fueron las causas del cierre de la empresa.


Originario de Veracruz, el dueño -quien pidió que se omitiera su nombre- relata que en este negocio invirtió todos sus ahorros generados en su estancia de 27 años en Estados Unidos. "Me vine a Oaxaca porque es una hermosa ciudad. Le vi futuro, había turismo... pero todo eso se acabó".


Decepcionado de la crisis social y económica por la que atravieza Oaxaca, el hombre no abrió el negocio desde este lunes, para iniciar a empacar sus cosas y regresar a Estados Unidos. "No sé si vuelva a Oaxaca... de ser así, quizá me establezca en la colonia Reforma".


Este restaurante era famoso por sus platillos con nombres de activistas, políticos, periodistas y escritores de todo el mundo, además sus paredes estaban decoradas con carteles alusivos a la protesta social en contra del gobierno.


"Es curioso, porque fue el mismo movimiento el que se llevó entre las patas el negocio", reflexiona el propietario, quien no deja de manifestarse contra la reforma fiscal, misma que también perjudicó las finanzas de su restaurante.


Cuartos vacíos


El hotel El Nito, ubicado en Armenta y López -en la misma calle del edificio de la Sección 22 del SNTE- también está al borde del cierre. En 15 días no se ha ocupado ninguna de sus habitaciones y por el contrario, las cancelaciones para la Guelaguetza aumentan.


La propietaria, Ana Rebeca Gómez López, detalla que tuvo que despedir a tres de los cuatro empleados con los que contaba, mantener medio salario de puestos ocupados e incluso, ella misma se ha convertido en la "veladora" de su local.


En 17 años de existencia del hotel, esta es la peor crisis económica que ha padecido. Para poder mantener clientes las tarifas de las habitaciones se han reducido en un 50 por ciento.


La cuenta de deudas por pagar para la propietaria es de miles de pesos, pues además de los impuestos, insumos, salarios, servicios básicos para el hotel y préstamos, debe también pagar la renta del inmueble, misma que es de casi 30 mil pesos.


Desde el pasado 26 de junio ninguna de las 10 habitaciones se ha ocupado, los clientes de este negocio eran turistas de negocios. "Nadie ha regresado, eran clientes frecuentes y ahora sólo llaman para cancelar reservaciones y preguntar cuándo se quitan los maestros", indicó la mujer.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.