Oaxaca.- Anunciado hace tres semanas como la incorporación de al menos un centenar de autoridades municipales en apoyo al magisterio, el módulo ubicado frente al Palacio de Gobierno se encuentra prácticamente desierto.
Unas cinco personas, ninguna de ellas presidente municipal, resguarda el local que se instaló en respaldo a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Mientras tanto, el zócalo y la Alameda lucen repletos de vendedores informales y el resto de calles ocupadas, sin maestros.
El pasado 2 de agosto, el Frente de Autoridades Municipales y Agrarias de Oaxaca informó de su presencia permanente en el zócalo de la capital, donde desde el 15 de mayo el magisterio estatal que simpatiza con la CNTE, mantiene un plantón.
En ese entonces, el anuncio lo hizo el edil de Santa María Apazco, Nochixtlán, Jaime López Rodríguez --hermano del diputado local perredista Jesús López Rodríguez--, quien dijo que la estancia de las autoridades sería permanente.
Al mediodía, este edil acudió con su familia a una sucursal bancaria, ubicada sobre la avenida Independencia, esquina con García Vigil.
En un recorrido efectuado por la zona, se constató que únicamente cinco personas, en su mayoría jóvenes, se encontraba en el lugar, y quienes se incorporan a la “lucha” cerca del mediodía, para retirarse por la noche.
La situación es similar en el zócalo como en la Alameda de León, atestados de puestos de todo tipo, incluido comida, como tacos, con el uso de tanques de gas para cocinar, además de la instalación de mesas y sillas, tipo comedor.
En el zócalo, la mayoría de tiendas de campaña lucen desocupadas y sólo algunas personas cuidan los lugares, mientras que en las jardineras y bancas se instalan los bebedores consuetudinarios.
El plantón en las calles se redujo; de tres calles de Armenta y López, sólo en una, la segunda calle, permanecen maestros en sus inmediaciones; de tres calles de Hidalgo, sólo la mitad, entre Valdivieso y Armenta y López, están vigentes.
Similar situación en las dos calles de Guerrero, mientras que la primera de Bustamante ya no tiene campamentos, al igual que Valdivieso.
Además de los principales espacios de descanso en el centro de la ciudad, la Plazuela Independencia se encuentra también atestada de vendedores informales, que se expanden en la parte posterior de la Catedral, sin que las autoridades municipales intervengan para retirarlos.
