Entrevistado en su natal Querétaro, donde se reunió estudiantes de Derecho, el abanderado presidencial de la coalición Por México al Frente reviró a sus contrincantes políticos y afirmó que ni perdón ni olvido.
"Esa es justamente la semilla de la impunidad. Tenemos que entender que la ley no se negocia. La ley se aplica y se debe de cumplir. Ni perdón ni olvido, ni a quienes han cometido actos graves de corrupción ni mucho menos a quienes han cometido violencia y delitos en nuestro País", sentenció.
En un breve ejercicio de autocrítica, Anaya reconoció que cuando el PAN ganó la Presidencia de la República hubo avances; sin embargo, apuntó, "las estructuras profundas del sistema corrupto, político, clientelar no cambiaron, porque no rompimos ese sistema corrupto, político, clientelar".
