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Municipio omiso en robo del Ángel del Silencio

Foto(s): Cortesía
Redacción

El Ángel del Silencio, una escultura labrada en Italia con mármol de Carrara y traída a Oaxaca durante la época del Porfiriato desapareció aproximadamente hace 10 años del Panteón General; fue considerada como un ícono y referente de este cementerio que alberga los restos de personajes ilustres del estado y del país.


El panteón no está considerado dentro del patrimonio cultural, histórico y arquitectónico de la ciudad de Oaxaca; pero algunas de sus esculturas que ahí se encontraban tenían más de un siglo de historia, fueron construidas con el mejor mármol considerado en la época por familias adineradas y los historiadores oaxaqueños las consideran como parte del patrimonio artístico de la capital del estado, opinó el periodista Carlos Cervantes, tras hacer precisiones a la nota “Vuelan los ángeles del Panteón General” publicado por Noticias el pasado seis de noviembre.


Durante el Porfiriato, debido al interés del entonces presidente de la república Porfirio Díaz, la cultura francesa y europea. Las familias ricas acostumbraban comprar artículos, productos e incluso reproducían la arquitectura del viejo continente.


Este famoso Ángel del Silencio quedó coronado al mausoleo que se le construyó a la señora Clara Fenochio de Reimers el 16 de octubre de 1929.


“Fue de una familia muy conocida en Oaxaca, la Reimers Fenochio la formó el señor Reimers durante el porfiriato. Una de sus hijas fue candidata a señorita Oaxaca en 1934 por el cuarto centenario de la ciudad. Cuando muere se le compra este monumento con mármol de Carrara, población de Italia donde están los depósitos de mármol, el mismo con el que se construyó el David de Miguel Ángel”.


En la tumba de Clara Fenochio de Reimers no hay otro entierro desde 1929, esto como parte de las precisiones al trabajo “Vuelan los ángeles del Panteón General”.


El monumento mortuorio permaneció intocable hasta finales de los años noventa, hasta que Gloria Larumbe Reimers ordenó desmontar la escultura; este trabajó lo realizó el marmolero Arturo Peña y durante cerca de cinco años permaneció en la marmolería debido a que la familia no se decidía a regresarlo al Panteón General. Gloria Larumbe es la tercera o cuarta generación de esta familia; la segunda generación es de apellidos Larumbe Reimers.


Las autoridades municipales del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, por su parte, tampoco intervinieron para que la escultura volviera a su lugar original.


“Fue hace aproximadamente cinco años cuando los interesados sacaron la escultura y la llevaron a un cementerio de la ciudad de Puebla, donde sigue a la fecha. Cuando la estatua era desmontada de su lugar, nosotros de inmediato nos apersonamos y vimos toda la maniobra, avisamos a las autoridades municipales que se comportaron omisas”, afirmó Carlos Cervantes.


Además del Ángel del Silencio, que mide aproximadamente 2.5 metros, otros dos esculturas también de la época del porfiriato fueron elaboradas con mármol de Carrara.


Frases:


“Era el ícono del Panteón General, todo mundo se refería al Ángel del Silencio, que estaba a un costado de la tumba de Félix Díaz”.


“Gloria Larumbe pretendió venderlo. En ese tiempo, hace alrededor de cinco años, lo valuó en 300 mil pesos”:


Carlos Cervantes, periodista

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