Pasar al contenido principal

Mujeres retoman el intercambio de productos para tener un ingreso durante la pandemia

Foto(s): Cortesía
Ana Lilia Pacheco

Son las 12 del mediodía del sábado y el atrio de una iglesia en la capital oaxaqueña se transforma en lo que parece ser un tianguis; no obstante, es un punto de encuentro entre madres de familias y jóvenes con sus clientes, pues ante la necesidad de un ingreso extra durante la pandemia por la COVID-19, han decidido ofertar productos o comida por internet.


Sin embargo, este grupo es diferente, pues sus integrantes no venden sus productos a cambio de dinero, sino por comida, productos de belleza y limpieza o algún utensilio que necesiten; esto, de acuerdo con el relato de Irle, quien lleva alrededor de un año de integrarse a quienes ya considera una familia.


Este sábado 20 de marzo cumplieron un año de haberse integrado y regresado al sistema de trueque, el cual han sabido mejorar durante los meses que llevan agrupando a más mujeres, hombres, incluso niños, a su grupo de WhatsApp.


Irle comparte que hay varios grupos en la capital que están realizando esta actividad, pero este es su favorito, pues aquí no sólo intercambian productos, sino también platican, todas se conocen y se apoyan mutuamente.


De acuerdo con la comerciante, son alrededor de 40 integrantes las que están dentro de este grupo, quienes se reúnen todos los sábados en este atrio, pero también hay otros dos días en los que se dedican a vender a compradores externos.


Todas se apoyan 


Por su parte, Juanita, como le llaman sus amigas del grupo, tuvo que salirse de su trabajo debido a una condición que le limita la vista, pero la necesidad de tener un ingreso la hizo ingresar a 10 distintos grupos de trueque y venta; no obstante, este es su favorito.


“Aquí todas nos conocemos, a diferencia de los otros grupos donde son más de cien, pero no tienen la misma interacción y es mejor porque cuando alguna tiene un problema, las otras la ayudamos; no nos abandonamos”, afirma.


Comparte que ante la necesidad de tener un ingreso, se cuestionó qué podría hacer para generar un ingreso y así fue que comenzó a vender comida y también productos por catálogo que en ocasiones ha donado para rifar.


“Hay veces que alguna compañera necesita dinero por alguna emergencia y he donado productos para que hagan rifas y ayudarla para tener un dinero y pueda salir de su problema, porque todas podemos estar alguna vez en esa situación”, menciona.



Ingreso extra a sus hogares


Irle menciona que el grupo inició con pocas integrantes y se han ido uniendo más, entre las que hay profesionistas que perdieron su empleo o el ingreso en el hogar no es suficiente, por lo que decidieron emprender.


“Muchas veces el esposo sale a trabajar, pero el sueldo no es suficiente; o les redujeron el salario y en algunos casos perdieron su empleo, por eso hemos decidido comenzar a vender productos para tener un sustento y ayudarles”, afirma.


Agrega que también los hijos de las participantes han copiado las acciones de sus papás y también comienzan a hacer algunas manualidades o comida para intercambiar por productos de su interés.


“Hay niños que les dicen a sus mamás que suban sus productos y en caso de que vean algún juguete, hagan el cambio. Creo que así se les está enseñando el valor de las cosas”, manifiesta.


No son ambulantes


Las integrantes de este grupo afirman que a diferencia de los comerciantes en la vía pública, ellas no son vendedoras ambulantes, pues no ofertan sus productos a los transeúntes ni permanecen por mucho tiempo en el espacio.


“Nosotras solo nos vemos para entregar nuestros productos que ofertamos en el grupo y por eso decidimos que fuera en este lugar que es céntrico. Además, sólo permanecemos dos horas, por lo mismo que entendemos la situación de la pandemia, no nos quedamos a vender”, detalla Irle.


Todas llegan con cubrebocas y sus bolsas o carritos llenos de comida o productos y los colocan a un lado de la fuente que hay en este atrio; esto, mientras barren el espacio en el que van a realizar los intercambios. 


“Ya es hora, chica, terminen y vámonos”, les indica la creadora del grupo dos horas después de que intercambiaron productos y de que se actualizaron en cuanto a sus situaciones de vida.


Todas recogen sus bolsas, se despiden y algunas toman rutas diferentes, otras se acompañan y ayudan con sus productos recién intercambiados y se prometen verse la próxima semana, aunque “de todas formas ahí estamos en el grupo”.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.