Pasar al contenido principal

Luchan por una escuela digna

Foto(s): Cortesía
Redacción

EL MANANTIAL, Villa de Zaachila, Oaxaca.- Ganaleia son las palabras en zapoteco del Valle, con las que Juan Carlos pide permiso a su maestra para ir al sanitario. Con pasos cortos, el pequeño atraviesa el patio de juegos del preescolar -de cemento y en algunas partes de arena- hasta llegar a dos cuartitos de lámina habilitados como sanitarios…


“¡Son nuevos!, antes hacíamos ahí", nos grita, al tiempo que nos señala una letrina.


Desde hace casi un mes, los 25 alumnos del Jardín de Niños de Nueva Creación, Extensión Jaime Torres Bodet, de la colonia El Manantial, utilizan las nuevas instalaciones de los sanitarios, que debido a la falta de apoyo del Gobierno federal y estatal, fueron construidos con recursos y tequio de los padres de familia.


Pero resolver el problema de los baños es sólo aminorar una parte de la pesada loza de carencias que caen sobre esta institución educativa edificada hace 10 años.


Sus tres salones de lámina dan cuenta de las carencias del plantel; no hay butacas adecuadas, sus pizarrones reflejan el paso del tiempo, no hay material didáctico y tampoco tienen biblioteca.


 




Los niños se lavan las manos en cubetas con agua reciclada.

 


Escuela "con sed"


De los 11 mil bebederos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) anunció que este 2016 instalaría en todas las escuelas del país, aquí no se sabe nada. Ni la directora ni los padres de familia dan cuenta de la iniciativa; ellos reconocen que en su escuela no hay agua potable ni mucho menos drenaje, situación que de acuerdo con el último censo del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) se repite en al menos 10 mil 660 planteles de la entidad.


La encargada del plantel, Rosa Edith García Martínez, explicó que desde que se iniciaron los trabajos de este preescolar carecen del servicio de agua; por ello tienen que comprar mes tras mes una pipa de agua potable y agua de botellón para que los niños tomen y se laven los dientes.


 




La barda perimetral del preescolar es de malla metálica.

 


Lámina de colores


La sencillez de sus aulas de clases se disfraza con pinturas vínilicas con las que la encargada del plantel decoró las láminas oxidadas; osos, perros, flores y nubes esconden las grietas y lo maltratado de los muros.


El terreno que alberga a la institución fue donado hace una década por el comité de la colonia; anteriormente, este espacio era utilizado como una galera para reuniones de los vecinos.


Por no contar con una clave escolar, el Jardín de Niños no puede acceder a programas de la reforma educativa: Escuelas al Cien y Escuelas de Tiempo Completo. Hace 10 años comenzaron con su trámite ante el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), dependencia a la que acusan de favorecer solamente a la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE).


Los certificados de estudios que estos niños reciben son oficiales, pues los entrega el IEEPO al plantel del cual son extensión en Coixtlahuaca. “De ahí envían las boletas o a veces hay que ir a recogerlas y eso también implica un gasto”, señaló la docente.


Adelaida Hernández, integrante del Comité de Padres de Familia, denunció que en varias ocasiones han solicitado apoyo a las autoridades municipales y estatales, sin que se tenga una respuesta. “Aquí, los papás hemos venido a construir los salones y la barda es apoyo mutuo para evitarnos más gastos”.


 




Aún sin salones de clases, los niños se divierten.

 


Maestra para tres funciones


Rosa Edith García Martínez, además de ser maestra de grupo y atender a los tres grupos de preescolar, es encargada de la escuela y realiza las funciones de supervisora académica, al tener que solicitar la expedición de la documentación oficial.


Entre otras actividades, la maestra enseña la preservación de las lenguas maternas, entre ellas el zapoteco, que es la que más hablan sus estudiantes.


Sin seguridad


Las instalaciones del preescolar albergan una gran roca, en la que colocaron el asta de la bandera. La barda perimetral es de alambre y algunos tubos colocados en forma de malla. Al no contar con muros de concreto y ventanas, el polvo y la tierra se meten al plantel.


 




La infraestructura educativa es de lámina y madera.

 


Salones, un termómetro


De acuerdo con los alumnos, la estructura de lámina de los salones se convierten en verdaderos refrigeradores durante la temporada de frio, mientras que por los meses de abril y mayo el calor es insoportable para los pequeños, que muchas veces prefieren salirse del salón de clases para que respiren aire fresco, señalaron los padres de familia.


Instalan bebederos


A partir de la reforma al artículo 11 de la Ley General de la Infraestructura Física Educativa, publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 7 de mayo de 2014 se estableció la obligatoriedad de atender como parte de la infraestructura educativa, la instalación de sistemas de bebederos que doten de agua para consumo humano, en las escuelas del país.


 


 




Este plantel acepta donaciones de ropa, zapatos o comida para los niños, que en su mayoría son de muy escasos recursos.

 


¿Suficiente?


25 alumnos


1 profesora


3 salones de lámina


1 tinaco de agua


"Por ser de la Sección 59 no nos quieren apoyar para construir una escuela digna para nuestros hijos".


Padres de familia


Jardín de Niños de Nueva Creación


Extensión Jaime Torres Bodet

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.