La pérdida de más de 11 mil empleos de marzo a junio en Oaxaca debido a la pandemia por la COVID-19 podría derivar en un alto índice de inseguridad alertó el presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servytur) Oaxaca, Ernesto Gutiérrez Jiménez.
“Es un fenómeno que nos va a afectar a todos, se incrementa el robo a transeúnte, robo de casa, asalto a mano armada, robo de vehículo, en fin, el único remedio para este tipo de problemas es la creación de empleos, pero para que eso ocurra se necesita un terreno fértil para que la inversión aterrice”, indicó.
El desempleo, aunado con los niveles de pobreza que tiene la entidad hacen un caldo de cultivo para el crecimiento del delito. “Se van a engrosar las filas de las personas que tienen lo mínimo para sobrevivir y se desprenderán otros problemas como la inseguridad”, destacó.
Remontar el número de personas desempleadas sumadas hasta este momento se observa complicado. Considerando la experiencia de 2006 cuando la capital del estado se vio afectada por el conflicto social y popular, Oaxaca podría tardar hasta una década en regresar al ritmo que tenían antes de la crisis, expuso.
“Nos tardamos 10 años en recuperarnos, 10 años para llegar a un punto en donde pudimos decir que estábamos bien. Ahora estábamos en uno de los mejores momentos, lo vimos el año pasado con la cantidad de gente que vino a la Guelaguetza, desgraciadamente con la pandemia se vino abajo todo”, manifestó.
Gutiérrez Jiménez agregó que, al ser un problema mundial, la afectación económica podría durar más tiempo. “Si en el 2006 que fue un movimiento de tipo local la vimos muy difícil para recuperarnos, éste que es un problema global, un problema económico de tipo mundial, no sabemos qué más va a pasar o cuánto tiempo tardaremos en recuperarnos”, expuso.
A nueve días de permanecer en semáforo naranja y con los comercios abiertos, no se registra movilidad económica en los giros de productos y servicios no esenciales en este momento. Así las tiendas de ropa, juguetes, accesorios, calzado por citar algunos, tienen ventas mínimas.
Si la reactivación es lenta -dijo- pensar que estas mismas empresas recontraten gente o contraten más gente, es muy complicado. La reactivación del empleo va a ser bastante lenta, muy tardada”, destacó.
La apuesta entonces -agregó- tendría que ser por la captación de nuevos inversionistas aprovechando el posicionamiento turístico que Oaxaca tiene a nivel internacional. “Eso nos da muchas ventajas y podría influir para que el sector turístico pudiera recuperarse de mejor manera y ayudar a nuevas inversiones para crear nuevos empleos para recuperarnos”, destacó.
