- Si bien la evaluación dispuesta por la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD), “tiene cosas malas, también ofrece muchas cosas buenas” que requieren ser aprovechadas por las bases, aseguró el profesor de la Sección 22 del SNTE, Odín Sotomayor Figueroa, director de la Escuela Secundaria Técnica Número 259, localizada en Guadalupe Hidalgo, San Lorenzo Cacaotepec.
El docente, licenciado en Informática, egresado del Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO), participó en el concurso de oposición para la promoción a categoría con funciones de dirección, en mayo del 2016, al lado de otros 18 compañeros con nombramiento de director, pero que carecían de clave de esa categoría.
“Antes, éramos directores de a mentiritas”, asentó.
Explicó que esa fue su razón principal de participar en la evaluación porque no había otra oportunidad de acceder a una clave de director y así poder obtener los beneficios contemplados en la LGSPD.
“No vi otra forma para ser director con clave y alcanzar la estabilidad laboral, familiar y económica”, apuntó.
Sin embargo, subrayó que aún mantiene su militancia en la Sección 22 del SNTE, a pesar de haber optado por la evaluación.
“Me considero de la Sección 22, aunque tal vez ellos no, por ir a la evaluación”, señaló.
Además, subrayó que en la Escuela Secundaria Técnica 259 labora sin ningún problema con un profesor afiliado a la Sección 59 del SNTE y con nueve de la recién creada Sección Oaxaca del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM).
Sobre la evaluación
–¿Cuáles son las cosas malas de la evaluación?
–La evaluación para la permanencia en el servicio atenta contra nuestros derechos laborales; lamentablemente el SNTE fue omiso y no hizo algo. La Sección 22, con las formas que conoce, está tratando de hacer algo para que se cancele. Es en eso donde no estoy de acuerdo con la evaluación.
–¿Y la evaluación para el ingreso al servicio docente?
–También, me parece que es indebida porque los profesores normalistas ya cuentan con el conocimiento pedagógico y presentaron un examen profesional e incluso cuentan con una cédula profesional, emitida por la propia SEP. Para los profesionistas como yo si se me hace correcta, por lo menos para asegurar que quien presente la evaluación, lea un libro de pedagogía.
