Por considerar que la prohibición del popote, las bolsas de plástico y el unicel, son un acto de “populismo ecológico”, la Cámara de la Industria de la Transformación (Canacintra) y la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), demandaron al Congreso del Estado dar marcha atrás a la reforma que prohíbe su venta y distribución.
En rueda de prensa en la que participaron industriales tanto locales como de otros estados de la república que distribuyen en la entidad, advirtieron con presentar una serie de amparos para evitar acatarse a la normatividad porque representaría la pérdida de más de 21 mil empleos y el cierre de más de 30 empresas.
La solución al problema de la contaminación ambiental a través de estos materiales desechables, indicó Carlos Guzmán Gardeazabal, presidente de la Canacintra y dueño de la empresa Gugar, no es la prohibición sino el fomento de la cultura de separación, pues aseguró que tanto los popotes, como las bolsas de plástico y el unicel son reciclables.
“No lo pensaron, no lo analizaron. Esto fue una decisión tomada sobre las rodillas. Debe haber una reconsideración por parte del Congreso del Estado. Además nos falta una cultura de separación de resíduos. Hay muchas cosas que hacer antes de aplicar una medida como esta. Aquí afecta directamente al çonsumidor”, expuso Salvador López López.
El pasado 11 de abril de 2019, la 64 legislatura local reformó la Ley para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos, para prohibir en Oaxaca, la venta, distribución, comercialización y empleo de plásticos elaborados con polietileno lineal, de alta y baja densidad, tereftalato y poliestireno expandido (unicel), así como de popotes.
"El problema no son las bolsas, no es el unicel, el problema es que no hemos tomado la responsabilidad de separar la basura. Prohibir es lo más fácil pero si revisamos datos del INEGI vemos que sólo el 1 por ciento de un vertedero son bolsas, el .6 popotes. Si creemos que prohibiendo vamos a solucionar, eso no va a ser, se tiene que hacer unidos mediante campañas para separar las materias primas que forman parte de la economía circular", destacó José Hernández, presidente de Imboplas.
Aún más, enfocó la problemática de generación de basura hacia otros productos empaquetados como frituras o cereales. “Tenemos problemas muy fuertes de marketing. Si nos vamos por ejemplo a botanas, el empaque mide 40 centímetros y el contenido es mejor. Una caja de cereal, el 30 por ciento es producto, lo demás es basura y los diputados están preocupados por las bolsas. Se vendió muy bonito el decir no más bolsas, se fue como ficha de dominó en todo el país. Eso se llama populismo ecológico que no tarda en acabarse”, destacó.
Desde su óptica, las autoridades se tienen que enfocar hacia la reducción, reciclaje y reutilización, además de agregar dos R más: repensar que se va a hacer con las industrias a futuro pero también el rediseño.
Aún cuando insistieron en medidas de reciclaje, las acciones realizadas por estas empresas para recuperar los materiales, son mínimas.
Hasta el momento la reforma aprobada por el Congreso de Oaxaca no ha entrado en vigor debido a que todavía no se publica en el Periódico Oficial del Estado.
