La enfermera Mayra Pérez Cohetero, adscrita al programa Fortalecimiento a la Atención Médica (FAM), inició ayer una huelga de hambre frente a las oficinas centrales de los Servicios de Salud de Oaxaca, en protesta por la violación a sus derechos laborales, luego de formar parte de un grupo de trabajadores que exige transparencia en el manejo de los recursos públicos.
Acusa de hostigamiento laboral Guillermina Moreno Ciriaco, Jefa de Recursos Humanos; Luis Lorenzo Elorza, coordinador administrativo, y Sonia Eréndira Ramírez, coordinadora estatal del FAM, porque junto con otros de sus compañeros han exigido trasparencia en el manejo de los recursos federales y estatales etiquetados para viáticos, combustibles y mantenimiento automotriz.
En el periodo 2015, el programa del FAM, manejó 55 millones de pesos, y este año 25 millones, pero no existe transparencia en su aplicación,maseguró.
Expresó que la primera reacción de los funcionarios fue solicitar las cabezas de sus compañeros María de Lourdes Sibaja López y Amancio Reynaga Mesinas, delegada y delegado de la Sección 09 del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores de Salud, quienes se encuentran bajo medidas cautelares dictadas por la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
El dirigente sindical Genaro Villalobos Sánchez, explicó que las represalias no terminaron ahí, de tal forma que el dos de septiembre pasado los funcionarios convocaron a Mayra Pérez, Miguel, Ángel Lara Rodriguez y Amancio Reynaga Mesinas, para entregarles sus oficios de viáticos y comisión para salir a comunidades marginadas.
Sin embargo, los compañeros brigadistas se toparon con la gran sorpresa de que habían sido engañados, porque el verdadero objetivo de los funcionarios era entregarles su rescisión de contrato, lo cual no aceptaron.
En sus exposiciones, el dirigente sindical abundó que el encargado de despacho de los Servicios de Salud de Oaxaca, Héctor González Hernández, ofrece como una salida de solución, el cambio de adscripción a los tes compañeros, pero ello no terminaría con las represalias.
Sonia Eréndira Ramirez, emprendería represalias contra otros compañeros y seria un juego que nunca terminaría, dijo.
