SAN ANDRÉS IXTLAHUACA, Oaxaca.- De tanto cortar tomate, las manos de quienes diariamente se dedican a trabajar la tierra, se ponen verdes, se lastiman… se vuelven callosas. Al final de la jornada, su recompensa es ver la cosecha que con tanto esfuerzo cuidaron.
En el municipio de San Andrés Ixtlahuaca no conocen la frase "desabasto de alimentos"; aquí, sus habitantes siembran y cosechan sus propias hortalizas.
Actualmente y de manera organizada, el grupo Innovadores de Ixtlahuaca produce hasta 100 toneladas de tomate por cada ciclo de producción. Venden su producto no sólo a la Central de Abasto Margarita Maza de Juárez, sino también al Istmo de Tehuantepec, incluso sus hortalizas ya traspasaron fronteras, a princpios de este año llegaron hasta las bodegas de un vendedor en Chicago, Estados Unidos.
Desde hace ocho años, se conformó este grupo de trabajo con 18 socios, quienes tienen la premisa de generar una agricultura 100 por ciento orgánica con capacidad para ingresar a mercados nacionales y poder figurar en el mapa de la exportación.
Además, potencializan a su comunidad como una fuente de empleo, pues durante la temporada de cosecha se generan hasta 200 empleos formales y 120 durante todo el año, beneficiando al mismo número de familias.
Mujeres, mano dura de trabajo
En los terrenos, propiedad del grupo Innovadores de Ixtlahuaca, siete mujeres forman parte fundamental de este proyecto, que se autoemplean junto con sus esposos, evitando la migración al extranjero y a los campos de San Quintín, en Baja California.
“Nos sentimos orgullosas de trabajar la tierra que nos heredaron nuestros antepasados. Aquí nunca falta la comida, el campo es bondadoso… calabacitas, maíz, frijol, siempre hay algo para comer”, indicó Balbina Ruiz Mena, socia de la agrupación.
Con el sudor a punto de caer de su frente, cosechando las piezas de tomate que ya pueden ser recolectados para poder llevarlos a los mercados de venta, recuerda el momento en el que nadie creía en esta iniciativa que ahora coloca nuevamente a su pueblo natal como uno de los principales pueblos agricultores.
No hay créditos
Debido al ritmo tan acelerado con el que en los últimos años ha crecido la producción del tomate, el grupo de 18 socios requiere mejorar las técnicas de cultivo que se ponen en práctica en las tierras.
Francisco Juárez Ibáñez, socio de la agrupación, reconoció que una de las principales trabas a las que se han enfrentado, es a la falta de accesos a créditos para poder adquirir maquinaria de riego. “Lo tan 'cacareado' de la Sagarpa para la Financiera Nacional Rural de apoyo a los campesinos es mentira. Lo intentamos, aún con hipotecas de nuestras casas no nos quieren prestar”.
El señor de avanzada edad, critica fuertemente al gobierno federal de promover distintas áreas económicas, pero al campo desde hace muchos años lo tiene olvidado.
“Le exigimos a las instituciones que apoyen al campo. Hay mucho que trabajar en la comunidad y en todo Oaxaca. No se debe de detener el trabajo y el cuidado de la tierra”, subrayó.
Pese a la falta de apoyos, y a que este grupo prácticamente ha tenido que caminar con su propio impulso, don Francisco indica que su trabajo en el campo le ha dado grandes satisfacciones; la mayor de ellas, es generar los ingresos económicos necesarios para que no regrese como migrante a Estados Unidos y tener así que trabajar en campos extranjeros.
Empacadora, próxima meta
Esta agrupación de hombres y mujeres se fijaron la meta de constituir una empacadora de tomate de la más alta calidad. Para ello, se encuentran trabajando en la distribución de la producción, para que durante todo el año exista materia prima.
“El producto es rentable. Hay veces que el precio es bastante alto, pero otras que es muy bajo, es por ello que siempre debemos de tener producto para que nuestros clientes no se queden sin poder comprarnos”, explicó Pánfilo Sánchez Ramírez.
Además, están conformando un consorcio de exportación con productores de Ejutla, Tlacolula, y otros pueblos para poder salir a vender al mercado nacional.
Materiales naturales
Las más de 20 hectáreas de terreno, conformadas con al menos 42 naves de cultivo, reciben un trato especial en el cuidado de su tierra. Para evitar que pierda sus nutrientes y se erosione, es alimentada con abono de lombriz, así como de nutrientes de chivo, res y microorganismos.
Para el mejor aprovechamiento de la tierra siembran calabaza, frijol, maíz, alfalfa, chile de agua, chile jalapeño y chile morita
Datos históricos
San Andrés Ixtlahuaca fue fundado por pobladores mixtecos en el año 1135. Ixtlahuaca significa: "en la llanura", proviene de la voz náhuatl ixtlahuatl: "llano o llanura" y de ca: "en".
Se localiza en la parte central del estado, en la región de los Valles Centrales, a tan sólo 20 minutos de la ciudad. Pertenece al distrito del Centro, y se ubica a una altura de 1,620 metros sobre el nivel del mar.
El municipio se ubica a 10 kilómetros de la ciudad de Oaxaca. En el año 2000, a través de un plan rector de construcción de cuencas hídricas, se logró captar agua de las lluvias para poder recuperar la productividad del suelo.
El 30 de noviembre se celebra la fiesta en honor de San Andrés Apóstol, patrono de la población. Se realizan procesiones, calendas, misas y bailes.
Producción de tomate
18 toneladas por cada mil metros cuadrados
18 socios
1,200 metros cuadrados tiene cada socio
El precio
6
pesos el kilogramo a los consumidores que compren en el invernadero
"Son puros pretextos, no hay desabasto de alimentos en Oaxaca. La gente ya está acostumbrada a comprar en esas tiendas gringas, pero aquí en los pueblos hay mejores productos".
Integrantes Innovadores de Ixtlahuaca.
