En la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, una representación del Frente Popular Revolucionario (FPR) se manifestó ayer frente a la Casa de Gobierno, localizada en la avenida Juárez de esta ciudad, para demandar vida, salud, alimentación y trabajo para el pueblo.
En un mitin, el presidente del Comité Nacional de esa organización, Florentino López Martínez, dijo que este Día Internacional del Trabajo no pasará a la historia de la lucha de clases porque el proletariado se arredró y se quedó confinado por la emergencia sanitaria ocasionada por el coronavirus.
“En medio de la crisis por la pandemia y sus expresiones de muertes, enfermedad, despidos, miseria, depauperación, avaricia y sed de ganancias, no dejamos de unirnos, organizarnos, luchar y manifestarnos, porque nuestra conciencia y organización de clase no se puede confinar”, asentó.
Expuso que la lucha callejera permitirá crecer su fuerza política y material hacia un frente único, para hacer frente a la crisis y sus consecuencias causadas por la pandemia, el neoliberalismo y a los golpistas fascistas quienes quieren levantar cabeza; a los imperialistas y a todas las expresiones del capitalismo.
“Pues, son la raíz de la miseria, la explotación y la opresión”, señaló.
Subrayó que la organización y la centralización como clase y como pueblos, garantizarán la vida, la salud, el trabajo, la alimentación y el salario del proletariado, ante el intento de arrebato de los capitalistas y sus crisis.
“No cejemos en este objetivo, organizarnos y unirnos, luchar y unirnos, debatir y unirnos en la acción, porque ahora más que nunca nosotros, la mayoría productora de la riqueza material, nos debemos expresar políticamente como la alternativa, tanto contra los golpistas-fascistas como contra quienes con el mismo contenido burgués pretenden convencernos de que la tarea central sólo es la lucha contra la corrupción y no contra la explotación y la opresión capitalista-imperialista”, anotó.
Llamó a impulsar un programa de lucha frente a la crisis y la pandemia, para que los trabajadores y el pueblo, tengan vida, salud, alimentación y trabajo y centralizar la organización de la lucha de clase en una asamblea nacional del proletariado y los pueblos de México, como consolidación del proceso de articulación, unidad del frente único.
“Sólo la clase obrera fundida con el pueblo trabajador es capaz de restituir la naturaleza colectiva de la humanidad, que nos es arrebatada por el capital”, terminó.
