CIUDAD DE MÉXICO.- Señor esotérico: Deseo saber qué tanto es verdad o mentira de la tabla cuija (sic).
Clara
Estimada amiga: El nombre de esta tabla es ouija. No te recomendamos que te adentres mucho en este tema.
En muchas ocasiones nos hemos encontrado con muy desagradables sorpresas con quienes incursionan en estas prácticas, pero te proporcionamos algunos datos interesantes sobre este juego diabólico.
La tabla ouija, que torna su nombre del francés oui y del alemán ja (sí en ambas lenguas), consiste habitualmente en una tabla de madera pulida con las letras del alfabeto dispuestas en el borde de un semicírculo.
Encima se coloca una pequeña placa en forma de corazón con ruedecillas o fieltro en su base. Los jugadores apoyan un dedo en este puntero, que se mueve aparentemente dirigido por los muertos, y deletrea las respuestas a las preguntas que se hacen a la tabla.
Curiosamente, la ouija nunca se ha considerado oficialmente como un dispositivo para contactar con los muertos, sino como un juego de salón como las cartas o muchos otros que existen en el mercado. No obstante, los antiguos egipcios utilizaban un artilugio similar para ponerse en contacto con sus antepasados.
Era un anillo suspendido por un hilo sobre un tablero grabado con símbolos, con el que se suponía que los muertos deletreaban sus mensajes.
La tabla ouija, ideada como un juego parlante, fue el invento de William e Isaac Fuld, de Baltimore, Maryland, que la empezaron a fabricar en 1889.
Después de las dos guerras mundiales, la demanda de tablas ouija aumentó debido al interés de las viudas por comunicarse con sus maridos muertos en combate, y los hermanos Fuld apenas pudieron responder a la demanda.
Luego, en 1966, la empresa fabricante de juguetes de Estados Unidos Parker Brothers compró los derechos de la tabla y, desde entonces, se calcula que se han vendido 25 millones de unidades en América y Europa.
Sin embargo, se tienen noticias de innumerables personas con síntomas de posesión por haber tenido contacto con algún espíritu por medio de la tabla.
Recuerda que yo te lo advertí...
