Oaxaca llegó puntual a su cita con la historia, para ser testigo del inicio de la cuarta transformación, que comenzó con la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
Como en los movimientos de Independencia, Reforma y la Revolución, el centro de la ciudad fue el punto de reunión de quienes no solo votaron por el presidente número 68 del país, sino también reclaman una transformación política, económica y social a favor de los que menos tienen.
Desde las 9:00 horas la esquina que forman la calle de Hidalgo y el Portal de Flores, frente a la Catedral, se fue llenando de simpatizantes de Morena para atestiguar la imposición de la banda presidencial, bordada con hilos de oro, y la toma de protesta del hoy presidente en funciones.
En un templete se colocó una pantalla gigante resguardada por una bandera nacional y una de Morena, así como un lona con la imagen de López Obrador, para seguir la transmisión de la sesión de la Cámara de Diputados federal que inició con el posicionamiento de las fracciones parlamentarias y culminó con un discurso del presidente de la República.
En la mañana nublada, pero sin frío, simpatizantes de Morena ofrecieron café y pan dulce a los asistentes.
Poco antes del inicio de la ceremonia arribaron a la plaza pública la presidenta de la mesa directiva de la 64 legislatura, Laura Estrada Mauro, y sus compañeros legisladores Karina Espino Carmona, Horacio Sosa Villavicencio, Elena Cuevas Hernández, Fredie Delfín Avendaño y Timoteo Vásquez Cruz; así como los ex perredistas René Ricárdez Limón, Alberto Reyna Figueroa y la ex candidata a la presidencia municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, Nancy Benítez.
A los diputados se les colocaron sillas frente al templete, adelante de los otros ciudadanos, para que tuvieran la mejor visión del acto ceremonial, también se les entregó una playera blanca con el logotipo de Morena enfrente.
La transmisión del evento mantuvo en constante emoción a la diputada Estrada Mauro, que apenas vio a Andrés Manuel López Obrador en la pantalla entrelazó los dedos de sus manos, se los llevó al pecho, con una expresión de felicidad en el rostro. Casi infantil.
Con los presentes irrumpió en aplausos cuando AMLO ingresó al Palacio Legislativo, pero guardó silencio ante las muestras de enojo y molestia de los presentes, cuando transmitía la llegada del ahora ex presidente Enrique Peña Nieto.
Situación que se repitió durante la imposición de la banda presidencial, cuando la gente con frases y gestos le recordó a su progenitora al ex presidente priista. “¡Chinga tu madre! ¡Cabrón! soltó un joven, apenas Peña Nieto apareció en la pantalla.
Los aplausos, sin embargo, fueron unánimes cuando López Obrador se colocó la banda presidencial. Incluso, los presentes corearon la consigna de las elecciones: “¡Es un honor estar con Obrador, es un honor estar con Obrador!”. Para después reafirmar la conquista: “¡Sí se pudo, sí se pudo!”.
El largo discurso del presidente fue celebrado por los asistentes en diversos momentos. Sobre todo cuando anunció la iniciativa de ley para calificar como delito grave la corrupción, la integración de una comisión para investigar el caso Ayotzinapa, su decisión de no aumentar la deuda pública del país y los apoyos sociales para jóvenes y adultos mayores.
Acciones que recibieron aplausos y expresiones de asentimiento. “¡Bravo, Bravo!”, gritó un adulto mayor al tiempo que se levantaba de la silla y elevaba al cielo los dos brazos, con fuerza.
En cambio, los legisladores locales se mostraron serios ante los pronunciamientos del presidente en contra de la corrupción y la impunidad. ¿Será acaso por las camionetas blancas?
Así inició la cuarta transformación en Oaxaca, bastión electoral de López Obrador, quien subrayó la importancia histórica del 1 de diciembre del 2018. “Por mandato del pueblo, iniciamos hoy la cuarta transformación política de México. Puede entenderse pretencioso o exagerado, pero hoy no sólo inicia un nuevo gobierno. Hoy empieza un cambio de régimen político. A partir de ahora se llevará un cambio pacífico y ordenado, pero profundo y radical porque se acabará con la corrupción y la impunidad que impiden el renacimiento de México”.
