CIUDAD DE MÉXICO.- La guerra se desató ayer por completo dentro del Partido Republicano.
Su candidato a la Casa Blanca, Donald Trump, lanzó una serie de ataques contra el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, después de que éste anunciara el lunes que dejaría de defender al magnate.
"A pesar de ganar sobradamente el segundo debate, es difícil hacerlo bien cuando Paul Ryan y otros te dan cero apoyo", publicó Trump en su cuenta de Twitter.
El líder de la Cámara Baja –y republicano electo de mayor rango– no fue el único blanco del candidato: el senador John McCain, quien le retiró su apoyo tras la publicación de un video en el que el empresario expresa comentarios sexistas, también recibió sus críticas.
"El muy malhablado senador John McCain me suplicó mi apoyo durante sus primarias (se lo di, él ganó), y después me abandonó por mis charlas de vestidor", escribió Trump.
Los ataques del magnate contra todo aquel que no le de su respaldo incondicional suponen una gran preocupación para el Partido Republicano, cuyos líderes temen perder la mayoría de la que gozan en ambas Cámaras.
