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Entrampan obras del Cbtis de Xoxo

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

En 2016 el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (Cbtis) número 259 de Santa Cruz Xoxocotlán ganó un concurso para que se destinaran 3.5 millones de pesos para construir un nuevo edificio el cual debería dar albergue a 280 alumnos que, hoy en día, toman clases en aulas provisionales de lámina, pero las obras no inician.


A esa dilación los sismos de septiembre de 2017 trajeron otra demora: 4 millones de pesos que se gestionaron para ser empleados en demoler la loza de un edificio con cuatro aulas y posteriormente reconstruirlo, lo cual tampoco ha ocurrido.


El director del Cbtis 259, Ignacio Javier Zárate Rodríguez, tiene la seguridad que toda la demora, el retraso en liberación de recursos se reduce a una firma que no ha plasmado el Secretario de Finanzas del gobierno de Oaxaca, Jorge Gallardo, para concretar la ejecución de las obras.


"Los 3.5 millones de pesos fueron autorizados por el Gobierno Federal desde 2016, a través de un convenio de colaboración con el gobierno de Oaxaca, pero los recursos no se han ejercido", lamenta.



Fue en 2016, a través de Fondos Concursables de Infraestructura que los 24 bachilleratos tecnológicos en Oaxaca solicitaron financiamiento al Gobierno Federal, pero en Oaxaca sólo el Cbtis número 259 de Santa Cruz Xoxocotlán y el Cbtis 248 de Zimatlán de Álvarez les autorizaron recursos.


Sobredemanda


En total, este Cbtis cuenta con 21 aulas para albergar a mil 650 alumnos, tanto del turno matutino como del vespertino. Cada inicio de ciclo escolar deben ser rechazados 500 aspirantes ante la falta de espacios.


El director Zárate Rodríguez explica que “nos enteramos que los recursos estaban en Oaxaca a mediados de 2017" y desde entonces se ha insistido en su ejecución.



"Tengo documentos que he enviado a la Ciudad de México preguntando qué pasa con los recursos y lo único que nos dicen es que ya turnaron el oficio a la Unidad de Educación Media Superior, Tecnológica y de Servicios (UENSTIS), antes Dirección General de Educación Tecnológica e Industrial (Digeti)", abundó.



Desde mediados de 2017 hicieron saber al director del Cbetis de Xoxocotlán que lo único que faltaba era la firma del secretario de Finanzas y, si no se ejercían los recursos, se regresarían a la Federación.


"En ese momento se prendieron los focos rojos, los padres de familia han considerado bloquear el boulevard Guadalupe Hinojosa de Murat" para presionar en la ejecución de recursos, pero los directivos se niegan a recurrir a la protesta.


Malas condiciones para alumnado


Las aulas improvisadas en las que reciben clases 280 alumnos de ambos turnos fueron construidas desde el año 2000 con lámina y techo de macosel.



Con aportaciones de madres y padres de familia les han hecho mejoras hasta donde lo permite ese tipo de estructura.


Además de aulas, en dichos módulos funcionan los laboratorios de idiomas y cómputo, así como un centro de copiado.



El director del Cbtis quiere pensar que la burocracia para que se ejercieran esos 3.5 millones de pesos se prolongó por los sismos de septiembre pasado.


Los movimientos telúricos del 2017 dieron pie a una nueva gestión que empezaron en octubre. Se detectó daño estructural en un edificio en el que se imparten clases a mil 638 alumnos.


Lograron 4 millones de pesos para obras que consisten en demoler la loza de un edificio que tuvo las mayores afectaciones a causa de los movimientos telúricos, pero después de un año las obras tampoco inician.



"Los daños, de momento, no se detectaron, pero la temporada de lluvias nos hizo ver que tenemos filtraciones por todos lados", advierte el Jefe del Departamento de Vinculación, Francisco Ramón Bustamante López.


Olvido de Protección Civil


La Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca nunca les realizó un dictamen, sólo el área que depende del ayuntamiento de Xoxocotlán.


La situación se agravó ahora que el agua de lluvia de la temporada reciente se filtró a los ductos del cableado para el servicio de internet, "afortunadamente no invadió los ductos eléctricos"


Por normatividad, la propia institución no puede hacer obras mayores, así que con aportaciones de madres y padres de familia demolieron la parte superior del edificio con daño estructural para retirar seis tinacos de asbesto de mil 500 litros cada uno y los sustituyeron por dos de poliuretano.


Esa maniobra permitió reducir el peso es una estructura dañada, pero que por falta de infraestructura no puede dejar de utilizarse.

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