El 24 de febrero de 1821, en Iguala, en el hoy Estado de Guerrero, a través de un manifiesto dirigido “A los habitantes todos de Nueva España, sin distinción de origen ni nacimiento”, el patriota Vicente Guerrero y el militar realista Agustín de Iturbide, proclamaron el "Plan de Iguala".
Este Plan es considerado el documento clave para la consumación del movimiento independentista, pues promovió la reconciliación de las fuerzas patriota y realista, sumidas en una cruenta y dilatada guerra civil.
“El Plan de Iguala tuvo la virtud de saber dar salida a las aspiraciones de los distintos sectores sociales que formaban la Nueva España, y ofrecer una salida política, negociada, que proponía una especie de reconciliación nacional sobre la base de la Independencia”, afirma Felipe Ávila Espinosa, director general del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México.
El plan bicentenario se funda “en la enseñanza de la historia y en el curso natural de las cosas humanas” y declara la independencia de México, bajo el lema “Independencia, Unión y Religión”, simbolizado por la Bandera Nacional Mexicana, creada en esa misma fecha, cuyos colores representan la religión, independencia y unión.
El Plan establece que son ciudadanos todos los habitantes de la Nueva España, sin distinción alguna entre europeos, africanos ni indios, cuyas personas y bienes serán respetados y protegidos por el gobierno; que la tarea del ejército de Las Tres Garantías será proteger la independencia y la unión entre americanos y europeos.
En cuanto al proyecto constitucional, el Plan de Iguala, el cual se basó en los siguientes puntos: 1. Régimen constitucional; 2. Monarquía moderada; 3. Intolerancia religiosa con conservación de fueros y privilegios; 4. Representación parlamentaria; 5. Integración del Ejército Trigarante; 6. Principio de igualdad, y 7. Respeto irrestricto a la propiedad.
Guadalupe Jiménez Codinach, en su libro México en 1821, afirma que el Plan de Iguala “era una síntesis de las aspiraciones autonomistas e independentistas que venían desde 1808: formación de un congreso (1808), abolición de la esclavitud y defensa de la religión (1810), igualdad sin distinción de castas (Morelos), fe en el régimen constitucional y unión de españoles y americanos (Mina), unión y paz frente al derramamiento de sangre (toda la población), respeto a los privilegios y fueros del clero (Iglesia) y reconocimiento de grados y recompensas a realistas e insurgentes (Ejército).”
Este Plan permitió la conclusión de la guerra y, más tarde, con la firma de los Tratados de Córdoba, el logro de la Independencia de México.
Todos lo hicieron todo
En su libro El Proceso Independentista de México, la historiadora Patricia Galeana se refiere al Plan de Iguala en el capítulo denominado La consumación:
“El Plan de Iguala fue un documento de gran trascendencia para la vida política de México. No sólo logró conciliar los intereses de los diferentes grupos, uniéndolos en torno a la idea de independencia, sino que tiempo después sería citado en los diversos intentos para establecer un régimen monárquico, ante la inestabilidad de los diversos gobiernos republicanos.
La noticia de la alianza entre Guerrero e Iturbide provocó muchas adhesiones. Después de 11 años de guerra, todos deseaban la paz, establecer el orden y acabar con el bandolerismo. Pero la proclama de Iguala no fue bien recibida por todos. Aquellos que veían amenazados sus privilegios tacharon a Iturbide de traidor e hipócrita, denunciaron la crueldad con que había combatido a los insurgentes, y que nunca había sido leal a la religión ni al rey, que sólo buscaba satisfacer sus propias ambiciones.
(…) La Iglesia dio todo su apoyo a la causa realista. En un aviso público fechado en la ciudad de México el 30 de julio de 1821, se convocó a la celebración de un novenario a María Santísima de los Remedios en la Catedral Metropolitana para implorar “el favor divino para el acierto de las providencias del superior gobierno y feliz suceso de las armas del rey en las actuales circunstancias”.
(…) Guerrero invitó a españoles, americanos y europeos a dejar atrás los nombres de “gachupín” o “criollo” y usar en adelante exclusivamente el de “ciudadanos del Imperio de México”.
(…) El 27 de septiembre de 1821, Iturbide hizo su entrada triunfal a la ciudad de México, al frente del Ejército Trigarante. Terminaba el régimen colonial de trescientos años. A Iturbide, que había combatido a la insurgencia, le tocó el privilegio de ser el consumador de una obra en la que habían contribuido con sus ideas y sus vidas hombres como Primo Verdad, Hidalgo y Morelos. Al nombrarse una Junta Provisional Gubernativa quedaron relegados los antiguos insurgentes y los cargos relevantes fueron ocupados por quienes habían sido sus detractores, la élite continuó en el poder. Iturbide fue un hombre ambicioso, que elaboró un documento fundamental para la historia de México, en el que logró la conciliación, el consenso por la independencia. Vicente Guerrero fue el heredero de las ideas sociales de Hidalgo y de Morelos, mantuvo viva la lucha insurgente y aceptó unirse a Iturbide para consumar la independencia. Todos lo hicieron todo”.
(Patricia Galeana, El Proceso Independentista de México, Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, Ciudad de México, 2015).
MEMENTO
25 de febrero de 1863: Se decreta la extinción de las comunidades religiosas.
25 de febrero de 1964: El presidente Adolfo López Mateos recibe “El Chamizal”, que desde 1866 estaba en poder de EUA.
25 de febrero de 1983: Muere Tennessee Williams, autor de –entre otros– de Un tranvía llamado deseo, La gata sobre el tejado de zinc y La noche de la iguana.
26 de febrero de 1802: Nace el escritor francés Víctor Hugo.
27 de febrero de 1882: Nace José Vasconcelos en Oaxaca de Juárez, Oaxaca.
27 de febrero de 1902: Nace el novelista norteamericano John Steinbeck, Premio Nobel de Literatura en 1962.
28 de febrero de 1525: Es ahorcado el emperador Cuauhtémoc, defensor de México-Tenochtitlán.
1 de marzo de 1952: Muere Mariano Azuela, médico de profesión, se destacó como escritor de novelas y relatos sobre la Revolución mexicana. Autor de la conocida novela "Los de abajo".
2 de marzo de 1821: Las tropas patriotas de Guerrero, unidas a las de Iturbide, juran el Plan de Iguala.
2 de marzo de 1829: Muere Josefa Ortiz de Domínguez, partícipe de la lucha por la independencia nacional de la Corona española.
2 de marzo de 1897: Muere Guillermo Prieto en la ciudad de México.
3 de marzo de 1908: El periódico “El Imparcial” publica la entrevista Díaz-Creelman.
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